Localmartes, 4 de febrero de 2025
Venció al cáncer hace casi 30 años, entrevista
De pronto un tumor comenzó a crecer y al visitar la médico, lo ingresaron de inmediato al quirófano
Maximiliano Pérez

Todavía no cumplía 30 años, estaba en juventud, aunque ya tenía una familia conformada por su esposa y tres hijos, el más pequeño de semanas de nacido. Previamente un dolor y un crecimiento testicular le mostraban algo, pero la ausencia de dolor y el miedo a alguna enfermedad lo alejaba del médico. Un día, un dolor insoportable lo hizo caer en el hospital, el especialista lo valoró y lo retuvo de inmediato. Era cáncer.
Así fue como el señor Facundo Ramírez , con una mente poderosa que siempre lo tuvo mirando hacia el frente, vio su vida pendiendo de un hilo, lleno de cuestionamientos porque jamás supo el origen, si algo hizo mal, si se lo merecía, si fue la peor herencia que sus familiares le dejaron. No había marcha atrás, ya no pudo escapar y sin estar preparado entró a quirófano.
Lo bueno, de lo malo, fue que se trataba de un tumor benigno, pero se tendría que extirpar con todo y el testículo. Algo sumamente denigrante para el entorno machista que se vivía antes del siglo XXI, algo que sin duda lastimaría el ego de cualquier hombre. Pero también en su mente se reflejaba las imágenes de sus hijos, de su esposa, de su familia; lo tuvo que hacer.
Tras ser una cirugía exitosa el asunto no terminó ahí, pues el señor Facundo tuvo que someterse una serie de radiaciones para que las células cancerígenas no quedarán en su cuerpo y en algún momento se presentaran nuevamente, lo tuvo que hacer aunque no concluyó el tratamiento. Algo que evidentemente preocupaba a su familiar, pero el prefería enfocarse en otra cosa. Su mente.
"Me dediqué a trabajar agradeciendo a Dios por haber salido bien de la operación, pero yo tenia que seguir, mis hijos y su madre me necesitaban y creo que hice lo mejor, dejé de preocuparme por eso y hoy mis hijos son profesionistas, son buenas personas y eso es me hizo perder cualquier miedo", comentó.
El señor Facundo hoy tiene 57 años, sinceramente desconoce si el cáncer se eliminó por completo de su cuerpo, pero no ha presentado síntomas de ello, aunque dice, a veces siente algunos dolores extraños, prefiere no preocuparse pero si revisa su cuerpo en cuanto puede. Comenta que si esa enfermedad volviera a él, la enfrentaría sin problema, sin juzgar el motivo, sin culpar a nadie, confiando en la medicina y en la fe espiritual para salir adelante y llevar una vida tranquila.
Su experiencia no porque no haya sido costosa, porque no tuvo momentos crueles como las quimioterapias y las constantes visitas al hospital, no deja de ser una batalla que no cualquier persona enfrenta, pues finalmente el enemigo llamado cáncer, a veces gana, a veces pierde, todo es un volado que se define así, al aire.