Viernes Santo en Pachuca: tranquilidad, sabor y tradición en la Plaza Independencia
Familias aprovechan para refrescarse con nieves, cócteles de fruta y la sombra del Reloj Monumental
Familias aprovechan para refrescarse con nieves, cócteles de fruta y la sombra del Reloj Monumental

Sonia Nochebuena
Este Viernes Santo, la ciudad de Pachuca permanece en calma. Las calles lucen despejadas, con poco tráfico, mientras las familias aprovechan el clima soleado y un poco nuboso para disfrutar de un paseo por la Plaza Independencia, sitio donde se ubica El Reloj Monumental.
Bajo el resguardo del Reloj Monumental, niños, parejas, familias y adultos mayores buscan refugio del calor con una tradicional nieve de limón o un cóctel de frutas frescas con mango y sandía, ofrecidos por comerciantes ambulantes que añaden color y sabor al lugar.
A un costado de la plaza, un corredor de artesanías despliega su encanto con los sombreros elaborados con distintos materiales, cuadros pintados a mano, retratos al carbón, blusas bordadas con hilos multicolores, aretes, collares de chaquira, plantas en macetas decoradas y productos naturales curativos.
El mercado como Primero de Mayo y Benito Juárez como siempre, es otro punto de encuentro obligado. Los mariscos, en plena vigencia por la temporada, son los protagonistas: pescados empapelados, cócteles de camarón y ceviches frescos se sirven en los restaurantes repletos de comensales, mientras otros prefieren llevar el antojo a casa.
Laura Ortiz camina lentamente de la mano de su pareja. Con una nieve de limón en la mano, sonríe mientras observa el Reloj Monumental. “Estamos un rato para disfrutar del día. Luego nos vamos a casa a comer tranquilos y ver algo en la tele”, comentó. Como muchos, prefiere un día relajado, lejos del bullicio, disfrutando de los pequeños placeres de la vida.