Tendenciassábado, 14 de febrero de 2026
¿Te ghostearon? Psicólogos revelan qué pasa y cómo superarlo
Advierte que, aunque no siempre exista la intención directa de dañar, puede percibirse como una agresión pasiva
Fernanda Huerta García
Advierte que, aunque no siempre exista la intención directa de dañar, puede percibirse como una agresión pasiva
Fernanda Huerta García

¿Alguna vez desaparecieron de tu vida dejándote con preguntas sin respuesta? El ghosting, práctica cada vez más frecuente en la era digital, consiste en cortar toda comunicación sin previo aviso ni explicación. De acuerdo con David Jiménez Rodríguez, profesor investigador del Instituto de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), se trata del “cese o la desaparición repentina de toda comunicación con una persona con la que se haya tenido un tipo de relación, ya sea afectiva, de amistad, romántica o laboral”.
El especialista explica que el término proviene de la palabra inglesa ghost (fantasma), pues quien lo ejerce “se convierte en un fantasma con el cual no se puede tener ninguna comunicación”.
Desde la psicología, señala que suele estar vinculado con una baja tolerancia a la frustración y dificultades en habilidades sociales como la asertividad y la empatía. “Prefiere desaparecer para evitar la incomodidad y no enfrentar el conflicto”, puntualiza.
En el plano personal, Ramsés vivió esta experiencia tras una cita en la que la joven con la que salía besó a su ex frente a él y, posteriormente, dejó de responder sus mensajes. “Es una pérdida de tiempo, falta de empatía e inmadurez hacia otra persona”, afirma. La ausencia de explicación, relata, le generó “tristeza e impotencia”.
De acuerdo con Jiménez Rodríguez, el impacto psicológico puede ser profundo. La persona que lo sufre entra en un proceso de rumiación, es decir, pensamientos repetitivos sobre lo ocurrido. “El cerebro detecta la incertidumbre como un rompecabezas incompleto; falta una pieza para cerrarlo”, explica. Esa ausencia de cierre puede prolongar el malestar durante meses o incluso años.
El académico advierte que, aunque no siempre exista la intención directa de dañar, el ghosting puede percibirse como una agresión pasiva. “Ignorar a alguien o negar su existencia puede ser muy doloroso”, subraya. Ramsés coincide y lo considera una forma de violencia emocional: “Deja muchas dudas y puede lastimar la autoestima; lo primero que piensas es: ‘¿Qué hice mal?’”.
Si bien reconoce que las redes sociales facilitan esta conducta al permitir bloquear o restringir contactos con facilidad, el especialista enfatiza que establecer límites no es lo mismo que desaparecer sin explicación. “Hay una línea muy delgada entre ejercer el derecho a la privacidad y generar una herida emocional”, señala el especialista en salud mental.
Ambos coinciden en que el tiempo y el trabajo personal son clave para superar la experiencia. “Con el tiempo se supera, solo hay que seguir avanzando”, aconseja Ramsés. Desde la terapia cognitivo-conductual, Jiménez Rodríguez recomienda fortalecer la autoestima y centrarse en hechos objetivos para reconstruir el equilibrio emocional.