Ayuno, oración y caridad, verdadero sentido de la Cuaresma
Respecto a la abstinencia de carne los viernes, Alejandro Moreno explicó que esta tradición tiene raíces históricas y espirituales.
Fátima Arton / El Sol de Irapuato
Durante la Cuaresma, la iglesia católica invita a los fieles a practicar el ayuno, la limosna y la oración, no como una imposición, sino como un camino hacia la salvación.
“El ayuno no es solo dejar de comer, sino un acto de dominio propio. Es abstenerse de algo bueno para alcanzar un bien mayor. Nos ayuda a fortalecer la voluntad y a no caer tan fácilmente en el pecado”, comentó el sacerdote.
Señaló que esta práctica se menciona en la Biblia desde el Génesis, cuando Dios prohibió a Adán y Eva comer del árbol del conocimiento, estableciendo el primer ayuno.
El ayuno, según el Catecismo de la iglesia católica, es obligatorio para personas de entre 18 y 59 años, salvo quienes padecen enfermedades. Consiste en realizar una sola comida fuerte al día y evitar compensaciones excesivas.
Respecto a la abstinencia de carne los viernes, Alejandro Moreno explicó que esta tradición tiene raíces históricas y espirituales, las cuales desde el inicio tuvieron como objetivo que las y los creyentes se solidarizaran con los sacrificios realizados por Jesús.
Asimismo, destacó que la Cuaresma es un tiempo para reflexionar sobre la caridad, no enfocado solamente en la entrega de dinero, sino de entender la importancia de compartir con las personas que más lo necesitan.
“La limosna no es solo dar dinero, sino compartir y aprender a desprenderse de lo material. El verdadero beneficiado no es quien recibe, sino quien da”, afirmó.
Finalmente, el sacerdote enfatizó que estas prácticas deben vivirse con sentido y compromiso.
“No es que la Iglesia imponga reglas sin razón. Son medios para acercarnos a Dios y fortalecer nuestra fe”, concluyó.

























