Celebran los Tradicionales Barrios y a la Virgen de la Inmaculada Concepción en Irapuato
La avenida Guanajuato bailó al ritmo de la música de banda y ni la lluvia los detuvo
La avenida Guanajuato bailó al ritmo de la música de banda y ni la lluvia los detuvo

Martín Martínez
La avenida Guanajuato vivió una jornada de fiesta y fervor durante la celebración en honor a la Virgen Inmaculada Concepción, el festejo se unió con la celebración de los Tradicionales Barrios.
Ni la lluvia detuvo una tradición profundamente arraigada en los vecinos del barrio y en las familias que año con año participan en la que es considerada una de las costumbres más queridas y representativas de esta zona de la ciudad.

Desde las primeras horas del día, feligreses y familias completas comenzaron a congregarse en el templo del Alma Mater, donde celebraron la misa solemne dedicada a la Virgen. Entre rezos, cantos y ofrendas florales, los asistentes agradecieron un año más de vida, salud y protección, por lo que mantienen viva una tradición que ha pasado de generación en generación.
Y al terminar con la ceremonia eucarística, las familias continuaron con los Tradicionales Barrios, conocidos por fortalecer la convivencia entre vecinos, tomaron un papel fundamental, pues varias familias colaboraron en la organización y apoyo de la festividad religiosa.

Tras la ceremonia, la fiesta se trasladó a la avenida Guanajuato, donde el ambiente se llenó de colores, aromas y música. Como parte de los tradicionales barrios, las familias prepararon ponches calientes, antojitos caseros y recibieron a vecinos y visitantes con la hospitalidad que caracteriza a estas festividades. Estas reuniones fortalecen los lazos, pues cada familia aporta algo a la celebración, ya sea comida, música o simplemente su convivencia.
Los juegos mecánicos se convirtieron en el centro de diversión para niños y jóvenes, mientras que los adultos disfrutaron de los puestos de comida y de la compañía de conocidos y familiares. El sonido de la banda resonó en toda la avenida, animando el ambiente y recordando la importancia de mantener vivas estas costumbres populares.

El momento más esperado llegó con la quema del castillo pirotécnico, que iluminó el cielo nocturno con figuras y destellos que arrancaron aplausos y expresiones de asombro. Este espectáculo, tradicional en los barrios, simboliza la alegría, el agradecimiento y la unión de todos los presentes, señalaron vecinos de la avenida Guanajuato.
La noche transcurrió en un ambiente de armonía, tradición y convivencia. Una vez más, los tradicionales barrios demostraron su fuerza y su importancia en la identidad de Irapuato, mientras que la avenida Guanajuato se reafirmó como un espacio donde la fe y la fiesta se entrelazan para dar vida a una celebración que perdura y sigue creciendo cada año.
