Accidente en Irapuato: dan el último adiós a Graciano Rodríguez, vocalista de Los Tremendos de Bravo
La herencia del músico se quedó viva en sus hijos y nietos, ahora algunos forman parte del grupo “La Herencia de Cuchicuato”
José Luis Cervantes
Don Graciano murió, pero su legado permanece vivo en la comunidad y se extiende a otras rancherías en Irapuato y la región.
Rogelia Oropeza es ahora viuda, ella fue quien recibió a toda la gente en su hogar, con tristeza, pero también con la calidez que la caracteriza, ella dedicó el día a recordar cómo fue su vida con Graciano.
“En la mañana le dije: ¿A dónde vas tan temprano? Y solo me dijo: ‘ahorita vengo, vieja, no me tardo’; ya cuando se hizo tarde me empecé a sentir desesperada”.
Don Graciano iba a cumplir 70 años este 18 de diciembre. Era líder del grupo musical Los Tremendos de Bravo y tocaba el acordeón.
“Él empezó desde los dieciséis años tocando y de ahí para adelante ya no dejó la música. A algunos de mis hijos les heredó el gusto, pero otros tomaron rumbos diferentes”, contó doña Rogelia.
El matrimonio procreó once hijos: ocho hombres y tres mujeres, ahora Rogelia tiene treinta nietos y once bisnietos.
Doña Rogelia mostró en el velorio, mientras esperaban el féretro, uno de los primeros acordeones de su esposo y el último que dejó, que ya no será tocado por nadie.
“Mi esposo siempre les decía a mis hijos: ‘Yo no quiero dejarles de herencia cosas por las que mañana se peleen, más bien les dejo mi herencia, que es la música’. Por ello el grupo de mis hijos se llama La Herencia de Cuchicuato”.
“Lo bonito es que mi marido será recordado como un hombre trabajador y buen músico que dedicó su vida entera a la música y les dejó a mis hijos la música en sus corazones”, dijo doña Rogelia.
























