El Día del Cartero, una profesión que honra a quienes conectan historias
Juan Efraín Ortega Lara y José Antonio Soto Rangel celebran 25 años cada uno entregando correspondencia, perpetuando así un oficio que se resiste a desaparecer pese la tendencia digital
Paul Witrago / El Sol de Irapuato
Este cartero Juan Efraín comparte su historia marcada por la tradición familiar y los cambios que ha enfrentado esta profesión ante la era digital.
En entrevista con El Sol de Irapuato dijo: “Yo inicio desde mi papá quien era cartero, era empleado postal, y de ahí pues mi papá me dio esta pequeña herencia, aquí andamos desde hace tiempecito”, relata con nostalgia quien decidió seguir los pasos de su progenitor en el servicio postal mexicano.
“Para mí es mejor andar en bicicleta porque la gente te ubica mejor, ya en motocicleta ya no saben si son o no son”, comenta sobre la cercanía que perdió este oficio al cambiar de vehículo por las distancias cada vez mayores.
Sobre el futuro del correo ante el auge de las comunicaciones digitales, agrego Efrain: “Espero que no desaparezca, todavía hay mucho trabajo, pero como van las cosas, yo creo que a lo mejor no desaparece pero sí baja, ya no mandan cartas como antes”, admite, aunque confía en que esta institución sabrá adaptarse.
Este trabajador a continuando una tradición familiar que se remonta a su bisabuelo, en el Día del Cartero, comparte su visión sobre un oficio que considera esencial y permanente, a pesar de los cambios tecnológicos.
“Mi historia viene desde mi familia, mi bisabuelo trabajó aquí en el correo y un tío, hermano de mi mamá, fue el que me ingresó hace 25 años, así es como empieza, es una herencia familiar”, explica Antonio Soto.
Sin embargo, Antonio Soto mantiene una convicción firme sobre la permanencia del correo, las aplicaciones y la tecnología actual ayudan mucho, “pero el correo yo pienso que nunca va a dejar de existir”.

























