Historia de Irapuato: así eran los diques del norte del municipio
Estaban a lo largo del río Silao y servían para actividades agrícolas, pero también algunos fueron puntos de encuentro familiar
Estaban a lo largo del río Silao y servían para actividades agrícolas, pero también algunos fueron puntos de encuentro familiar

Irapuato de Mis Recuerdos
Los diques de Arandas, San Antonio de Ayala y Españita formaron parte de la infraestructura hidráulica de nuestra población desde su etapa de Congregación, Villa y todavía alcanzó hasta está etapa ya como ciudad de Irapuato.
Fueron creados con el papel fundamental en el control y manejo de las aguas pluviales de las llamadas aguas arriba, en referencia a las avenidas de agua de lo que hoy llamamos río Silao.
Estas obras fueron concebidas principalmente para disminuir el riesgo de inundaciones en zonas urbanas y rurales, ya que Irapuato, por su ubicación y crecimiento urbano, ha sido históricamente vulnerable a escurrimientos intensos durante la temporada de lluvias.
Los diques permiten retener y regular el flujo del agua, protegiendo a la población, la infraestructura y las áreas productivas cercanas. De esta manera, los diques de San Antonio de Ayala, Arandas y Españita, y otros muchos más en el trayecto del cauce del río Silao, se construyeron entre 1756 y 1792.
Además de su función de protección, estos diques tuvieron una importancia trascendental en la captación de agua tanto para las siembras como para el pastoreo de los distintos tipos de ganado que manejaban las haciendas de la época desde el siglo XVIII hasta el siglo XX.
En temporadas favorables, los cuerpos de agua que se formaron contribuyeron a la recarga de los mantos acuíferos, cajas de agua y estancias que beneficiaron al ser utilizados por la comunidad para actividades agrícolas, lo que reforzó el vínculo entre la infraestructura hidráulica y el bienestar de las diferentes estructuras que se beneficiaron de las diferentes infraestructuras hidráulicas.
Debemos entender que además de las haciendas, también existían otras estructuras agrícolas, tales como ranchos, corrales o estancias que complementaban las actividades propias de las haciendas o casas grandes.

En el contexto del crecimiento urbano de Irapuato, los diques de Arandas, San Antonio y Españita representaron al pasar de los años un espacio recreativo dentro de la transformación agrícola de las haciendas a los ejidos y actualmente como parte ya de la mancha urbana ante el crecimiento poblacional de Irapuato. Al día de hoy no son más que un recuerdo, entre la falta de mantenimiento y los desastres naturales y el inexorable paso del tiempo que dejaron solo en los recuerdos aquellos viejos diques.
El de Españita desapareció en la inundación de 1976, mientras que los últimos vestigios en Arandas y San Antonio de Ayala desaparecieron en las avenidas de agua en 2003.

Irapuato de Mis Recuerdos es:
Martín Nieto, voz.
Jesús Arévalo, dirección general.
DIF brindó atención en zonas preferentes y pabellón incluyente, todos tuvieron alta afluencia durante los eventos