Homenajean a bomberos veteranos en Irapuato: Cesáreo Rodríguez entregó su vida a salvar la de los demás por 32 años
Inició como voluntario guiado por su padre Alfonso Rodríguez, quien fue el primer bombero asalariado en la ciudad de Irapuato
Inició como voluntario guiado por su padre Alfonso Rodríguez, quien fue el primer bombero asalariado en la ciudad de Irapuato

Fátima Arton / El Sol de Irapuato
Cesáreo Rodríguez Corona, capitán primero y ex jefe del Cuerpo de Bomberos de Irapuato, revivió más de tres décadas de servicio en las que enfrentó incendios, explosiones y desastres, siempre con la convicción de proteger la vida y el patrimonio de las y los irapuatenses.
Cesáreo Rodríguez inició como voluntario, ya que sintió la pasión de esta profesión por su padre, Alfonso Rodríguez, el primer bombero asalariado en la ciudad.
“Yo iba a llevarle los alimentos y de ahí me nació quedarme como voluntario. Tras dos años sin recibir sueldo, fui invitado a integrarme formalmente por el doctor Roberto Domínguez Herrera”. A lo largo de su trayectoria, fue bombero, operador y director, sumando 32 años de servicio.
Su paso por la corporación dejó lecciones claras, como que la capacitación constante es de suma importancia y el amor por servir sólo va creciendo con el paso del tiempo.
“Quien entra a bomberos debe tener el afán de servir, respeto a la disciplina y ser recto dentro y fuera de la corporación”, aconsejó. Entre sus memorias más intensas, narró el incendio en la industria Petramin, donde un tanque con solvente estuvo a punto de estallar. “Gracias a Dios y a la preparación de los muchachos, evitamos una tragedia”, dijo.
“Se pierde la familia, se rompen lazos con los hijos, es triste llegar a casa después de un servicio y saber que estuviste a punto de no volver”, confesó.
Su testimonio se escuchó durante la ceremonia por el 14 aniversario de Bomberos Veteranos de Irapuato, en la que se ofició una misa para honrar a los compañeros fallecidos. El padre Luis Iván destacó que su entrega encarna el evangelio.
“No hay amor más grande que dar la vida por los amigos”.
En el acto se realizó el pase de lista y un minuto de silencio por Iván Antonio Mejía Rodríguez, Óscar Zúñiga, Fabián Cisneros y Óscar Daniel Trujillo, así como por Jorge González, quien recientemente se unió al “cuartel celestial”.

Para Cesáreo Rodríguez, el retiro no lo ha alejado de la corporación.
“Cuando paso a ver a mis compañeros, siempre hago una oración por ellos”, dijo, convencido de que ser bombero no es solo una profesión, sino una forma de vida que nunca termina.
Una de las alternativas para quienes se quedan en la ciudad es un paseo por este recinto, que ofrece diversión, educación y convivencia en un ambiente natural