Librería Castillo, 68 años de historia, resistencia y amor por los libros en Irapuato
Fundada en 1956, la Librería Castillo es un ícono del centro de Irapuato. Pese a los embates de la tecnología, la piratería y los acuerdos exclusivos entre escuelas y editoriales, este negocio familiar sigue de pie con la intención de mantenerse firme
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Librería Castillo, una librería icónica de Irapuato con 68 años de historia. Foto: José Luis Cervantes / El Sol de Irapuato
Desde hace 68 años, la Librería Castillo ha sido un referente cultural y comercial en el centro de Irapuato. Fundada en 1956 bajo el nombre Papeles y Libros en la calle Ramón Corona, este negocio ha resistido al paso del tiempo, al cambio de hábitos de lectura, a la competencia digital y a la crisis provocada por la piratería, hoy, sigue siendo un punto de encuentro para lectores de Irapuato y ciudades cercanas como Salamanca, Celaya y Pénjamo.
En sus mejores tiempos, la librería vivió temporadas de gran afluencia, especialmente en el regreso a clases. “Las filas llegaban hasta afuera, incluso bajo la lluvia, aquí se surtía de todo, libros, útiles, material escolar, era una locura, pero se vendía bastante”, recuerda una de las fundadoras.
Actualmente trabajan en el proyecto de digitalizar su catálogo, aunque el proceso es lento por el volumen de inventario, que cuentan con más de seis mil títulos. Foto: José Luis Cervantes / El Sol de Irapuato
Sin embargo, los tiempos han cambiado, otro de los encargados actual del negocio, explica que las ventas han bajado drásticamente. “Las nuevas generaciones prefieren la comodidad de pedir por las plataformaas digitales, aunque el libro salga un poco más caro, les pesa más venir al centro, buscar estacionamiento y ahora todo les llega en un día”, comenta.
Además las editoriales han empezado a cerrar acuerdos directos con escuelas, lo que ha marginado a las librerías. “Hay escuelas que reciben lotes completos de libros y los venden directamente, cuando un alumno extra necesita uno, la editorial ya no nos vende porque tiene exclusividad con la escuela”, dijo el encargado.
La piratería también ha causado estragos, libros de texto originales que cuestan más de 300 pesos se encuentran pirateados hasta en 150 pesos o menos. Nos hemos dado cuenta que en plataformas más reconocidas a nivel mundial los venden descaradamente, las editoriales intentan demandar, pero no pueden contra el aparato legal de estas gigantes empresas, mientras tanto, nosotros no podemos competir con esos precios, lamenta.
Librería Castillo en una joya de la ciudad, un lugar que guarda historias, memoria y libros, en cada rincón. Foto: José Luis Cervantes / El Sol de Irapuato
Otro golpe ha sido el cierre de editoriales importantes como Fernández Editores y sucursales locales de Trillas y Porrúa. Aunque no culpan del todo al libro digital, sí reconocen que la falta de control sobre su distribución ha impactado. Lo peor es que ni siquiera podemos vender libros digitales por nuestra cuenta, las editoriales no nos dan permiso, ese negocio es sólo de ellos.
A pesar de todo, Librería Castillo no baja los brazos, se han especializado en libros difíciles de conseguir, literatura en idiomas extranjeros y títulos universitarios. Actualmente trabajan en el proyecto de digitalizar su catálogo, aunque el proceso es lento por el volumen de inventario, solo en novela cuentan con más de seis mil títulos.
Frente a un entorno adverso, esta librería familiar mantiene viva su esencia con esfuerzo, adaptabilidad y un amor profundo por la lectura. Foto: José Luis Cervantes / El Sol de Irapuato
Frente a un entorno adverso, esta librería familiar mantiene viva su esencia con esfuerzo, adaptabilidad y un amor profundo por la lectura. “Vamos a seguir hasta donde se pueda… hasta que el cuerpo aguante”, afirma el equipo de esta librería, con convicción, y es precisamente esa resistencia lo que ha convertido a la Librería Castillo en una joya de la ciudad, un lugar que guarda historias, memoria y libros, en cada rincón.