Ma Inés Castro enfrenta Navidad en pobreza tras perder a su hijo
La mujer de 60 años subsiste con donaciones de ropa y zapatos que se dedica a vender, por lo que no puede siquiera pensar en una celebración, menos ahora que su hijo no está
Fátima Arton / El Sol de Irapuato
“Todo lo que tengo es dado. Yo sola salgo desde temprano con toda mi mercancía, uso carreolas para trasladar todo pero ya no funcionan porque se les rompió las llantas”, comentó.
La mujer vive sola y relató que había tenido diez hijos, aunque únicamente cinco seguían con vida; sin embargo, mencionó que el acercamiento con ellos es escaso.
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“Ellos ya tienen su vida hecha, ya están casados y se apartan mucho de uno. A veces me visitan el 25, pero nunca en Nochebuena”, dijo, al referirse a la distancia que con el paso del tiempo se había marcado entre ellos.
Aseguró que la situación se ha vuelto más compleja durante la temporada navideña y admitió que no tenía definido qué iba a cenar, ya que las ventas habían sido irregulares.
“Hay venta, pero uno tiene compromisos y de poquito que agarra, lo reparte en las deudas. La misma gente de aquí me apoya, a veces me ayudan para que venta, pero igual no alcanza”, manifestó.
Contó que su estado de salud es delicado, ya que padece de diabetes e hipertensión, sufre taquicardia y crisis de ansiedad, y se encuentra en riesgo permanente de un derrame cerebral a consecuencia de un accidente automovilístico que tuvo lugar en 2006.
A estas enfermedades se suman lesiones crónicas en la espalda que la dejaron con discapacidad, además de esguinces en la mano y el pie, así como caídas recientes; añadió que estas condiciones provocaron que fuera despedida de un comedor industrial donde trabajaba.
“Me corrieron cuando me incapacité por una lesión en la espalda y no me dieron nada. No estoy pensionada”, recordó.
Narró que el episodio más doloroso ocurrió cinco meses antes, cuando su hijo Jorge Cabrera, de 39 años, fue asesinado durante un asalto en su propia casa, en la colonia San Cayetano.
“Lo asaltaron y me lo mataron, yo dependía de él, era el mayor y se dedicaba a ser maestro. Ahorita solo sobrevivo con lo poco o mucho que venda y con el apoyo del gobierno por haber pedido a mi hijo de manera violenta”, relató.
























