México, de “cuna del maíz” a primer importador mundial; urge reactivar políticas públicas: Grupo Consultor de Mercados Agrícolas
Malas políticas públicas, sequías extremas y falta de infraestructura hídrica amenazan la seguridad alimentaria advirtió Fernando Cruz Morales socio director del GCMA
Fátima Arton / El Sol de Irapuato
“México cae al décimo lugar como productor mundial de alimentos, a pesar de ser el séptimo exportador, rebasado incluso por países en guerra como Rusia y Ucrania”.
La caída en la producción, explicó, se debe a una combinación de malas políticas públicas, sequías extremas y falta de infraestructura hídrica.
“Tenemos un sector que crece más rápido que la economía general, pero eso no significa que estemos bien. Falta apoyo, planeación y visión estratégica”, puntualizó Fernando Cruz Morales.
Aseguró que la crisis productiva se suma la inseguridad.
“Los productores pagan derecho de piso, sufren robos en carreteras y extorsiones. La delincuencia organizada se ha vuelto un factor más del costo de producción”.
Señaló que las autoridades deben retomar el control de la política agroalimentaria. Propuso regresar a esquemas exitosos como la agricultura por contrato y los programas de comercialización internacional que ayudaban a los productores a competir en mercados globales.
“Estados Unidos y la Unión Europea tienen redes de seguridad para proteger a sus productores, México los abandonó y los resultados están a la vista”, afirmó.
La falta de incentivos también ha provocado un abandono generacional del campo.
A pesar del panorama crítico, Fernando Cruz Morales sostuvo que el campo mexicano sigue teniendo potencial, especialmente si se invierte en tecnificación, inteligencia artificial y buenas prácticas agroalimentarias.
“Antes de hablar de inteligencia artificial, necesitamos bitácoras, trazabilidad y disciplina productiva. Solo así podremos modernizar el campo”, enfatizó.
Finalmente hizo un llamado urgente a las autoridades de los tres niveles para reconocer el papel estratégico del agro en la economía nacional.
“Todos comemos de aquí. El campo mexicano no puede seguir siendo el último en la lista de prioridades. Si seguimos así, la siguiente crisis no será económica, será alimentaria”.

























