Aguantar Vara
Víctor Hugo Pérez Nieto
“Ese toro aguanta bien la vara” decían los aficionados a la tauromaquia cuando un toro bravo no era doblegado por las picas y las muletillas y seguía luchando hasta la muerte o el indulto. De ahí proviene el mexicanismo “aguantar vara” cuando tenemos una situación adversa y no queda otro camino que esperar estoicos el destino en espera de tiempos mejores.
Con el nuevo habitante de la Casa Blanca, sociópata, arrogante, pendenciero, pocos pantalones porque no sostiene los tratados y acuerdos que él mismo firmó, además que tiene todas las características que hacen a un abusivo lo que es: saber que puede y demostrarlo aprovechándose de su fuerza.
Ensañarse con alguien más débil además de ser gandalla, es inmoral e irritante.
Porque todos sabemos que EU siempre ha hecho lo que quiere en cualquier país, pero no con este desacato a cualquier norma. Insulta al cambiarle el nombre al Golfo de México, al decir que Canadá será un estado más, que se anexionará Groenlandia y el Canal de Panamá, que se construirá la Riviera de Gaza. ¿Bajo qué ley? La del más fuerte nada más. Solo escucharlo causa indignación.
El gobierno de México debería de dejarlo de tomar en cuenta tal como lo hizo Vladimir Putin, cuando Trump le habló golpeado exigiendo el fin de la Guerra de Ucrania: nadie le contestó, pero Rusia tomó más territorios en el Donbás.
Con esa acción dieron a entender que se asustaron tanto como asustan las gallinas al coyote. Ahora sí parece que EU se sentará a platicar con Putin en Arabia Saudita en un tono más respetuoso, negociando las tierras raras ucranianas como compensación por las pérdidas que tuvo la OTAN en una guerra que ya perdieron y los sigue consumiendo.
Y es que se les da órdenes a los lacayos, a quienes se dejan pisotear y regañotear blandiendo el índice, por eso los países no alineados ya tienen a los BRICS: los han sancionado tanto que han formado su propio bloque económico para prescindir del dólar y la tecnología occidental.
Nuestro problema es que nosotros no estamos al otro lado del mundo, sino al alcance de sus Tomahawk. El hecho de mandarnos un portaaviones es totalmente innecesario, solamente una baladronada para amedrentar a nuestro gobierno y ejercer bullying. Aunque nos hierva la sangre, poco o nada podemos hacer, solo aguantar vara como los toros frente a esos actos de arrogancia.
No vamos a dejar de comer porque Google ya le cambió el nombre al Golfo de México, ¿Pero saben quiénes si van a padecer hambre? Ahí les va:
A pocas semanas de haber rendido protesta el último presidente de los EU, ya tienen una crisis que parece más un poema hecho con rima y métrica: la falta de huevos.
Y no me refiero a cobardía, amenazas e incumplimiento de tratados o acuerdos de los que hablaba, sino literal, escasez de blanquillos de gallina que ya ha llevado a su racionamiento (si, racionamiento a la cubana), en un país que se presume líder del libre mercado. Los gringos residentes en la frontera, pasan a México, compran huevos, los cruzan de manera ilegal y los revenden como fayuca. Y ese es solo el inicio.
Decía Napoleón que cuando tu enemigo comete un error, no debes interrumpirlo. El gobierno de la presidenta Sheinbaum debería dejar de prestar atención a las amenazas y bravuconerías, no responder, y dejar que las cosas caigan por su propio peso. Su arrogancia no les dejará ver la debilidad estructural que tienen, solo la realidad los pondrá al tanto.
Seamos sinceros: no los podemos frenar, acuerdo que firmemos, acuerdo que romperán, ¿Qué caso tiene tratar con personas así?. No queda más que dejar que su prepotente narrativa les explote en la cara.
Cuando el mundo multipolar liderado por China, Rusia y la India los arrincone, y México se una a los BRICS, veremos si ellos también aguantan vara.