Leyenda de la Condesa de Pedreguero continúa viva en Acámbaro
La historia de doña María Micaela Romero de Terreros, marquesa de San Francisco, mezcla riqueza, poder y un amor imposible que la llevó a la locura, dejando huella en la Hacienda de San Cristóbal
Jorge Carmona
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Sus bienes eran inmensos, consistentes en enormes propiedades en la región central de la Nueva España, y una de sus muchas joyas era la gran Hacienda de San Cristóbal.
Desde entonces, la Condesa empezó a tratar con un singular desprecio a todos los trabajadores de su vasta hacienda, exigiendo jornadas de sol a sol y sin parar.
Se dijo que con el tiempo sus locuras aumentaron y, no conforme con los malos tratos, empezó a asesinar a sangre fría y en total impunidad a muchos trabajadores de la vasta hacienda.
Mediante engaños y azotes, los conducía hasta los grandes calabozos que poseía la propiedad y allí los amarraba a fuertes grilletes.
“Se dice que existen evidencias de estos hechos en el archivo histórico de la Ciudad de México, donde se habla de denuncias contra la Condesa”.





























