“Lunena” cuentos, maternidad y una nueva forma de abrazar la infancia
Blanca adoptó a Celaya como su segunda casa y es en ella en la que se ha preparado profesional y artísticamente. Contar cuentos logró transformar su vida
A partir de ese momento Blanca comenzó a construir espectáculos pensados especialmente para niñas y niños pequeños a través de experiencias cercanas, participativas y llenas de imaginación.
La exposición exhibe piezas que reflejan las técnicas y el valor cultural ancestral de la región, acercando a los visitantes a la riqueza de este arte textil
La necesidad de entretenimiento por parte de la sociedad de la alta alcurnia le dio a las autoridades de la Nueva España la oportunidad de crear un teatro principal
Blanca ha tenido la oportunidad de presentarse en distintos eventos dentro y fuera de Celaya. / Foto: Cortesía/Blanca Sánchez
Celaya, Gto.- La narradora Blanca Sánchez transformó su vocación como educadora en un proyecto de narración oral que hoy lleva historias a festivales, ferias del libro y espacios culturales para niñas y niños tanto en Celaya como fuera de ella. Blanca es originaria de Guadalajara, Jalisco, pero adoptó a Celaya como su segunda casa en donde ha vivido desde hace 15 años y realizado toda su formación como cuentacuentos.
Para Blanca Sánchez, conocida en el escenario como Lunena, la narración oral comenzó en silencio, mientras esperaba la llegada de su hija, un diciembre decidió tomar un taller de narración oral que terminaría transformando su vida, en ese momento estaba embarazada, aunque nadie lo sabía.
Por lo que meses después el mundo se detuvo con la pandemia y nació su hija, durante ese tiempo Blanca tomó una decisión importante: dedicar su tiempo a cuidarla, lo que significó no regresar a su trabajo como educadora, profesión a la que había dedicado más de 18 años, fue entonces cuando comenzó un proceso creativo muy personal.
Lunena ha deleitado al público sobre todo infantil con sus historias y personajes. / Foto: Cortesía/Blanca Sánchez
“Ser madre es descubrir partes de ti que no sabías que existían, entre juegos con mi bebé y los momentos en casa, empecé a experimentar con mi voz, a crear personajes, grabarme y buscar cuentos que pudiera narrar, la idea de contar historias comenzó a crecer”, compartió Blanca en entrevista para El Sol del Bajío.
“Con materiales que tenía en casa y el apoyo de mi esposo, quien dibujaba los personajes, empezaron a surgir los primeros elementos de lo que más tarde se convertiría en Los cuentos de Lunena”, comentó.
Su primer encuentro con el público infantil fue al contar cuentos de Navidad en el jardín de niños de una compañera, ese lugar guarda un significado muy especial en su historia ya que fue el primer espacio que visitó para narrar durante la pandemia, en una etapa distinta de su vida, ya como madre y después de haber dejado el aula como maestra.
Aquel momento marcó el inicio de un nuevo camino, donde la narración oral se convirtió en una forma de volver a encontrarme con las niñas y los niños, ahora desde la imaginación, la voz y los cuentosBlanca Sánchez (Lunena)/Narradora
Además añadió: “Reencontrarme con los niños sin ser ya su maestra, en un espacio que marcó más de dieciocho años de mi vida, fue una experiencia profundamente emotiva, confirmé que la vocación de acompañar la infancia puede transformarse, pero nunca desaparece, contar cuentos es mi forma de abrazar a los niños con palabras, en los cuentos encontré refugio en los momentos más difíciles, sané duelos y descubrí una nueva forma de habitar la infancia”.
Blanca ama y disfruta contar cuentos. / Foto: Cortesía/Blanca Sánchez
El nombre Lunena también tiene una historia, ya que surgió de la unión de dos palabras significativas: “luna”, que siempre le ha gustado, y “nena”, como la llaman en casa, el nombre apareció años atrás en una carta que le escribió su esposo cuando eran novios, con el paso del tiempo, los cuentos de Lunena comenzaron a abrirse camino en distintos espacios culturales, llevando historias que despertaban la imaginación y crean momentos de encuentro entre niñas, niños y sus comunidades.
Un momento decisivo en su camino llegó al ganar su primera convocatoria del programa nacional Alas y Raíces, que le permitió recorrer ocho municipios y compartir su primer espectáculo con infancias de diversos contextos, cada presentación fue una oportunidad para sembrar asombro, escuchar risas y recordar que la palabra contada también puede convertirse en un refugio y un puente entre las personas.
Paralelamente, su canal de YouTube comenzó a crecer, posicionándola como creadora de contenido y narradora de cuentos de diferentes autores, desde ese espacio digital, las historias encontraron nuevas rutas para viajar más lejos, llegando a hogares y acompañando a niñas y niños que descubrían en los cuentos un mundo posible.
Además de contar cuentos, Blanca también imparte talleres de narración oral en su mayoría dirigidos para los niños. / Foto: Cortesía/Blanca Sánchez
A partir de entonces, su trabajo también ha formado parte de espacios culturales y festivales como la Feria Nacional del Libro de León, la FELIJ Celaya, el Festival Internacional de Narración Oral de Holguín, Cuba, así como el Festival Internacional de Títeres de Celaya y en la Manchita del MIQ.
Actualmente, la narradora busca compartir esa experiencia con nuevas generaciones a través del taller “Pequeños Cuentacuentos”, dirigido a niñas y niños que quieran descubrir el poder de su voz, la imaginación y el juego teatral a realizarse del 6 al 10 de abril en Celaya, el cual concluirá con una presentación especial para las familias en el escenario del Teatrofilia Corral de Comedias, donde los pequeños narradores podrán compartir sus propias historias frente al público.