Develan placa de Ciro Soto Lara en el Salón de la Fama del Deporte Celayense
El beisbolista que defendió los colores de los Diablos Rojos del México es recordado por su entrega en el campo y su integridad como formador de atletas
Antonio Ojodeagua Lara
Nacido el 24 de enero de 1932, Ciro Soto Lara fue uno de los peloteros más representativos de Celaya. Su talento lo llevó a vestir la casaca de los Diablos Rojos del México, una de las organizaciones más emblemáticas del beisbol profesional en el país.
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Sobre su etapa como jugador, se recordó que se dedicó y triunfó en una época muy difícil. Fue firmado por los Diablos Rojos del México y, en 1955, jugó en una liga de Arizona y con Nogales, destacando también su paso por el beisbol en Estados Unidos.
Además de su potencia ofensiva, capaz de conectar cañonazos imparables, Ciro Soto Lara fue contratado en el ámbito profesional principalmente por su calidad como pitcher, cualidad que marcó su estilo de juego.
No obstante, su mayor aportación al deporte se dio desde la formación. Como coach del Instituto Tecnológico de México en Celaya, creó un auténtico semillero de talentos.
“Fue un agente íntegro dentro del desarrollo del deporte, jamás tomó ventaja de nada y siempre ayudó a quienes amaban el beisbol”, indicó Soto Hernández.
Por su parte, Ana Soto Hernández ofreció una semblanza más humana del homenajeado, resaltando sus valores desde la infancia y el papel fundamental de su familia.
“Mi mamá representó un ancla, una estabilidad para que él pudiera florecer, era ese barco sereno a donde él llegaba”, expresó.
Ciro Soto Lara falleció el 29 de abril de 2001, y ese mismo año el estadio municipal de beisbol fue nombrado en su honor.
Su ingreso al Salón de la Fama confirma que su nombre ya es parte indeleble de la historia deportiva de Celaya en el denominado Rey de los Deportes, que en los últimos años ha tomado un auge importante en el país.




























