Localmiércoles, 12 de marzo de 2025
Acambarenses alistan danza para festividad en honor al Señor de Araró
Con más de 100 años de antigüedad, danzantes y sus familias conservan tradición
Jorge Carmona

Acámbaro, Gto.- Viajan danzantes del campamento ferrocarrilero a Zinapécuaro, Michoacán para danzar durante tres días en las fiestas en honor al Señor de Araró.
Desde hace años las personas de las colonias de Rancho Grande, Solidaridad Ferrocarrilera y Campamento Ferrocarrilero se reúnen en la capilla en honor al Señor de Araró que se ubica en la “cochinilla” para realizar la presentación de danzas y quema de pirotecnia previo a su participación en la comunidad de Araró, municipio de Zinapécuaro, Michoacán.
Además del ensayo, se realiza una celebración eucarística y un recorrido con la imagen del Señor de Araró por la calle Javier Mina y 5 de febrero hasta llegar a su capilla que se encuentra en el Campamento Ferrocarrilero.

Cientos de acambarenses han sido partícipes desde hace más de 100 años en esta importante fiesta de la región oriente del Estado de Michoacán que se celebra el segundo viernes de Cuaresma y que reúne a miles de personas del país y del extranjero.
Guadalupe Flores, dirigente del grupo de danzantes, refirió que previo a su visita al templo del Señor de Araró en Zinapécuaro Michoacán se realiza una eucaristía y un recorrido por algunas calles de la ciudad, una tradición que se ha venido realizando de generación en generación.
Agregó “previo a nuestra salida hacemos el ensayo real para que la gente venga y conozca sobre esta bonita tradición, y si es posible que se integren al grupo para que sea más numeroso”.
Agregó que una de las principales cosas que realizan al llegar a Araró es ir a bailar al cerro donde se encuentra la Virgen de Guadalupe donde también se llevan ofrendas para luego bajar al templo del Señor de Araró donde son recibidos por el padre para que sean bendecidos.

Estela Almanza Flores, quien también es dirigente de este grupo, refirió que el grupo de danzantes está integrado por 120 personas aproximadamente y ya con las familias se hace un grupo de más de 250 personas, “Hay un grupo de personas que nos apoyan para que esto se realice año con año, a los danzantes no se les cobra ni un solo peso porque la mayoría lo hace por devoción y para pagar sus mandas al Señor de Araró, este grupo de bienhechores también le pagan a los músicos, el lugar donde nos quedamos y los alimentos”.