De Michoacán a Celaya: Gregoria Bruno mantiene viva la artesanía de tule
Gregoria Bruno Hipólita, originaria de Cucuchucho, Michoacán, encontró en Celaya un espacio para compartir el oficio artesanal que aprendió desde niña, elaborando piezas de tule que combinan tradición e innovación
Antonio Ojodeagua Lara
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El tule sale del lago
“Un día me alcanzo a hacer 50 piecitas de un tortillero, pero una bolsita, por ejemplo, a veces la terminó en un día o en dos, porque es una sola pieza más elaborada”, comentó.
Sus artesanías le han permitido viajar
Además, le ha permitido viajar al Viejo Continente, pues realizó una serie de talleres en España sobre esta artesanía de tule, donde enseñó la fabricación y elaboración de la artesanía.
“Para mí es una satisfacción muy grande poder impartir los conocimientos que yo tengo, porque a mí también me los transmitieron. Es bonito que se aprenda y que no se pierda esto”, expresó.
Finalmente, invitó a la ciudadanía a adquirir directamente las piezas artesanales y apoyar a quienes mantienen vivo este trabajo, pues indica que al comprar directamente con los fabricantes los precios son más accesibles.
“Que aprovechen de venir a adquirir buenos precios, para que no anden comprando con revendedores. Yo tengo piecitas desde 20 pesos y otras como los baúles que pueden costar hasta 800 pesos según el modelo”, concluyó.


























