Locallunes, 5 de mayo de 2025
Movimiento Familiar Cristiano reúne a 200 representantes nacionales en la ULM para fortalecer el compromiso con la familia
El obispo mencionó que el MFC, es una escuela de formación para papás, matrimonios y los hijos
El obispo mencionó que el MFC, es una escuela de formación para papás, matrimonios y los hijos

CELAYA, Gto.- La Universidad Latina de México (ULM), fue sede del Encuentro del Bloque III del Movimiento Familiar Cristiano (MFC), donde cerca de 200 personas de diferentes partes del país se reunieron para renovar su compromiso con la familia y, es que, una de sus principales labores es promover y ayudar a fortalecer a los matrimonios y a la familia, a través del diálogo, el perdón y la comunicación.
Durante el evento, Monseñor Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, Obispo de la Diócesis de Celaya, ofició la Sagrada Eucaristía y destacó la labor del MFC, que desde 1965 ha promovido valores como el diálogo, el perdón y la comunicación en el núcleo familiar.
En entrevista, comentó que “el MFC es uno de los movimientos de familia más antiguos después del movimiento de cursillos de cristiandad que es un poco antes del Concilio Vaticano II. Estamos hablando del año 1958 cuando empezó el movimiento Cursillos y de familia empezó en 1965-1966. Está extendido en 48 países del mundo. Aquí en la república mexicana está en todas las diócesis”.
Es prepararse para los cambios que tienen cada dos o tres años algunas de las comisiones y dimensiones que tienen.Monseñor Víctor Alejandro Aguilar Ledesma
Mencionó que en algunas diócesis el equipo es más grade, sin embargo, todos cuentan con un coordinador diocesano. También existe un pleno que trabaja a nivel nacional, así como un consejo latinoamericano.
Lo que hacen ahora, indicó el obispo, es “prepararse para los cambios que tienen cada dos o tres años algunas de las comisiones y dimensiones que tienen. Ellos se preparan para el cambio nacional, luego sigue el cambio de los diocesanos. Aunque ya están los cambios propiamente, ahora se ha buscado que los que salen no se salgan hasta que acompañen a los otros seis meses y, una vez que lo acompañen seis meses, se salen y se continúan para que no haya ruptura”.
Es un excelente movimiento de familia, es toda una escuela de formación para papás, para matrimonios, para los hijos, tienen también para las madres responsablesObispo de la Diócesis de Celaya
“Es una bonita experiencia que se está logrando con ellos. Ojalá que pueda servir para muchos movimientos, porque eso de que uno se va y el otro no se quiere ir, pero es mejor irse acompañando como hermanos. Esta parte de la sinodalidad ha sido una buena experiencia en ellos”.

Refirió que este movimiento es como el de Cursillos, que cuentan con una larga trayectoria, un profundo arraigo y mucha experiencia, por lo tanto, “siempre van a la punta en muchos campos como el de los estatutos, del trabajo y de la calidad del material que tienen”.
“Estamos siempre muy actualizados, es un excelente movimiento de familia, es toda una escuela de formación para papás, para matrimonios, para los hijos, tienen también para las madres responsables, que son madres solteras o madres que han quedado viudas y que están al frente del hogar”.
Actualmente, el movimiento incluye a los jóvenes, quienes antes se sentían excluidos porque solo iban los papás, sin embargo, se ha convertido en una experiencia familiar, en donde se hace oración, lectura del Evangelio y dinámicas que ayudan a fortalecer los lazos.