Presentan en Celaya “Coyote Balcánico”, novela de Rayo Guzmán sobre identidad, cultura y tolerancia
Con una emotiva presentación en la Casa de la Cultura, la escritora Rayo Guzmán compartió los orígenes y significado de su novela “Coyote Balcánico”, una obra que entrelaza las culturas de Serbia y México, y que aborda temas como el amor, el perdón y la tolerancia
Añadió que si se tratara de una pintura, se diría que es un Guzmán porque está escrito con un peculiar “estilo poético”, lleno de imágenes y metáforas; y, de audaces aforismos, que son ensayos chiquitos.
Quisiera terminar esta intervención, citando un párrafo del discurso de Mario Vargas Llosa en la recepción del Premio Nobel de Literatura:
Salvador Pérez Melesio no recibió aplausos, sino gritos de celebración que estallaban al chocar las palmas de la mano, porque en el corazón del público ya no había espacio para tanto agradecimiento por su lectura.
La sentencia envía un mensaje a las autoridades respecto a la urgencia de la protección de las personas buscadoras en el país y es un reconocimiento a la determinación de la familia Barajas por alcanzar justicia
Se pronostica altas temperaturas por la tarde que podrán llegar hasta los 28°C. Se recomienda manateners ehidratado y no exponerse al sol por periodos largos
El personaje Eloísa, como recién salido de las páginas, se presentó como Oliva Flores, y de carne y hueso, sin desvanecerse, contó, al lado de Salvador Pérez, la historia a Rayo Guzmán. / Foto: José Sánchez / El Sol del Bajío
CELAYA, Gto.- Macaria España, coordinadora de Gestión Cultural del Sistema de Arte y Cultura de Celaya, organizó la presentación del libro “Coyote Balcánico”, de la escritora Rayo Guzmán; y el poeta Salvador Pérez Melesio estuvo a cargo no sólo del análisis sobre los valores narrativos, sino también habló del amor, el odio, el rencor y el perdón que conforma el corazón de la obra.
Tan amena como su narrativa, la escritora Rayo Guzmán comentó ante más de medio centenar de personas que el libro tardó diez años en salir a la luz, ya que tuvo que investigar durante sus cuatro viajes al místico y milenario país de Serbia, además de otros años en acomodar lossueños y recuerdos en el desierto papel blanco para habitarlo de vida.
Ante un público que, sin moverse, viajó por los confines de la tierra sagrada de Serbia, mientras la escritora narraba que el Coyote Balcánico es un libro para jóvenes y adultos que refleja dos culturas, Serbia y México, ambas de una gran riqueza de costumbres, variedad de comidas, creencias y tradiciones.
Por un largo momento la gente quedó perturbada porque frente a la multitud estaba el personaje Eloísa, como recién salido de las páginas, quien se presentó como Oliva Flores, y de carne y hueso, sin desvanecerse, contó que contó la historia a Rayo Guzmán, y ahí, los dos elementos claves de una obra literaria, autora y personaje, como nunca antes visto, recordaron historias que ya estaban presas en el libro, y hasta las risas, las palabras alegres en voz alta, la emoción desbordada no por la presentación del libro sino por el efecto mágico maravilloso de la autora y personaje, hablaron frente a la gente inmóvil, mientras los libros esperaban ser tomados por manos cálidas para volar con la lectura.
Pero el embrujo del diálogo entre autor y personaje quedó suspendido en el aire y muros de la Casa de la Cultura cuando Salvador Pérez Melesio tomó la palabra y dio un especial valor al libro, a la catedral de la historia, al contenido poético.
Salvador Pérez Melesio no recibió aplausos, sino gritos de celebración que estallaban al chocar las palmas de la mano, porque en el corazón del público ya no había espacio para tanto agradecimiento por su lectura. / Foto: José Sánchez / El Sol del Bajío
“En Coyote Balcánico, Rayo se aproxima con talento y oficio, al tipo de novela que plantea Vila Matas. La escritora celayense se inicia en la literatura con una obra autobiográfica titulada En mis cinco sentidos, que la lleva a conquistar su primer galardón; acostumbrada también a dar vida a las experiencias que le comparten sus lectores y seguidores en sus obras Regalos para toda ocasión, Cuando mamá lastima, Cuando papá lastima, Tú princesa y yo sapo, entre otras”, hizo un recuento del largo sendero de silencio y oficio de la palabra de la autora.
Con aplomo y palabras cargadas de serenidad, Salvador expuso que la novela incursiona una vez más en un hecho real, pero no es un breve relato, sino una novela de casi cuatrocientas páginas, en las que, de manera excepcional, ejerce de investigadora, periodista, corresponsal de guerra, historiadora, cronista, antropóloga social, viajera incansable, sibarita y amante de la música; todo eso se deprende de la lectura de la obra.
“Además, la escritora ha conocido in situ la cultura, tradiciones, música, gastronomía y costumbres de los lugares que aparecen en su novela. Por supuesto que esta novela es “acerca de algo”, pero también es “algo en sí mismo”, pues Rayo tiene un estilo particular de escribir desde su primer libro y ese estilo lo ha mantenido”, explicó.
“Así escribe Rayo y su valor reside, no en lo que cuenta, sino en la manera en que lo cuenta, única y original; que pudiésemos catalogar como narrativa poética, pero en una clasificación sui generis. Una singular narrativa poética porque en estricto sentido, de acuerdo con la definición, no tiene esa estructura e intensión. La autora se vale del poder geométrico de la poesía para elevar el significado de los vocablos, sin pretenderlo, administra shot de poesía que ingieren los lectores involuntarios de este género literario”, dijo en su riguroso análisis literario.
Tan amena como su narrativa, la escritora Rayo Guzmán comentó que el libro tardó diez años en salir a la luz, ya que tuvo que investigar durante sus cuatro viajes al místico y milenario país de Serbia, además de otros años en acomodar los sueños y recuerdos en el desierto papel blanco para habitarlo de vida. - Foto: José Sánchez / El Sol del Bajío
Macaria España, Coordinadora de Gestión Cultural del Sistema de Arte y Cultura, organizó la presentación del libro “Coyote Balcánico”, de la escritora Rayo Guzmán; y el poeta Salvador Pérez Melesio estuvo a cargo no sólo del análisis de sobre los valores narrativos, sino también habló del amor, el odio, el rencor y el perdón que conforma el corazón de la obra. - Foto: José Sánchez / El Sol del Bajío
Macaria España, Coordinadora de Gestión Cultural del Sistema de Arte y Cultura, organizó en Casa de la Cultura la presentación del libro “Coyote Balcánico”, de la escritora Rayo Guzmán. - Foto: José Sánchez / El Sol del Bajío
Dijo que ese “acerca de algo” sobre lo que versa la novela, es la tolerancia; y agregó que las naciones, pueblos, culturas, costumbres, tradiciones, mitología y personajes de la historia narrada llevan inmerso el anhelo de encontrar ese equilibrio llamado tolerancia cuyo principal activo es el respeto.
“Una de las grandes virtudes de esta novela es que la autora cuida muy bien la psicología de sus personajes para ubicarlos en su condición humana, sin las trampas del maniqueísmo. Por cierto, hoy, estos muros que nos acogen fueron construidos por la orden de los agustinos que acaba de dar al mundo un nuevo Papa. San Agustín, en sus Confesiones, narra la influencia de la doctrina de los maniqueos y su posterior conversión cristiana.
Reconoció a Macaria España como una autoridad en la vida y obra de Mario Vargas Llosa, y del premio novel: “Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”, así inicia, el escritor, su elogio a la lectura y la ficción, para más adelante admitir: “mi madre me contó que las primeras cosas que escribí fueron continuaciones de las historias que leía pues me apenaba que se terminaran o quería enmendarles el final” ¿Y acaso no es lo que se ha pasado haciendo nuestra escritora con las experiencias que sus seguidores y lectores le comparten?, y, en Coyote Balcánico refrenda esa vocación de manera magistral.
“La buena literatura tiende puentes entre gentes distintas y, haciéndonos gozar, sufrir y sorprendernos, nos une por debajo de las lenguas, creencias, usos, costumbres y prejuicios que nos separan”. Más adelante, agrega, “La literatura crea una fraternidad dentro de la diversidad humana y eclipsa las fronteras que erigen entre hombres y mujeres la ignorancia, las ideologías, las religiones, los idiomas y la estupidez”.