El último paso del peregrinar sanjuanero: fe y gratitud al llegar a la basílica
Tras recorrer cerca de 80 kilómetros desde León, miles de peregrinos culminaron la quinta jornada del peregrinar sanjuanero al arribar a la Basílica de San Juan de los Lagos
Antonio Ojodeagua Lara
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Aunque el cansancio es evidente, el ánimo es distinto: cada paso se siente más ligero, impulsado por la cercanía del destino.
Durante este recorrido, el acompañamiento solidario no se detiene; familias enteras se colocan a la orilla del camino para ofrecer café caliente, agua y alimentos, gestos sencillos que reconfortan el cuerpo y el espíritu en la recta final del peregrinar sanjuanero.
Desde este punto, los peregrinos saben que faltan apenas un par de horas para llegar a la basílica, avanzando por un carril exclusivo que permite mayor seguridad, mientras las lomitas guían el ingreso a la ciudad.
Ya dentro de San Juan de los Lagos, las calles se visten de puestos llenos de veladoras, flores, milagros, artículos religiosos, dulces y la tradicional cajeta, que acompañan la llegada de los fieles.





























