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El obispo invita a los jóvenes a participar en la Jornada de Oración en sus parroquias o en las plazas públicas / Foto: Alfonso Berber / El Sol del Bajío
CELAYA,Gto.- Con profunda tristeza y conmoción tras los trágicos asesinatos de ocho jóvenes en San José de Mendoza, Salamanca, el reclutamiento forzado o voluntario que se ha dado de adolescentes por parte del crimen organizado, los lugares de adiestramiento y de exterminio que se han localizado en diferentes partes del país, así como la posible despenalización del aborto en Guanajuato, Monseñor Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, invita a los jóvenes que pertenecen a la Diócesis de Celaya a participar el próximo 29 de marzo a las 17:00 horas en sus parroquias o en las plazas públicas en una Jornada de oración para pedir por la paz y la justicia.
Para participar en la jornada, la cual tiene como lema: “Los jóvenes pedimos por la paz”, el obispo les pide llevar rosas, fotos de adolescentes y jóvenes asesinados o desaparecidos para unirse a la Caravana de Paz que se estará realizando en San José de Mendoza, Salamanca y, es que, considera necesario que se haga oración de manera pública, pero, sobre todo, “que los jóvenes oren por los jóvenes”.
“El asesinato de los ocho jóvenes de Salamanca pertenecientes a un grupo juvenil de la Iglesia, la posible despenalización del aborto, lugares de adiestramiento y exterminio, nos hacen pensar en la deshumanización a la que hemos llegado, mientras sigamos sembrando una anticultura de la muerte, esos son los frutos que estaremos recibiendo”.
“Necesitamos cosechar otras cosas, sembremos bondad, respeto, educación, eso nos va a ayudar a poder cosechar justicia, paz, amor y respeto. Si sembramos odio, polarizaciones, discusiones, discursos de odio, lo único que va a pasar es ser enemigos entre todos y esto generará más violencia, más odio”.
Monseñor Aguilar Ledesma, también mostró preocupación sobre cómo es que actualmente se está formando la mentalidad de las y los niños, ya que al crecer con una conciencia colectiva de que se puede eliminar a una persona desde el vientre materno, ellos pueden pensar que tienen el derecho de eliminar a otros “incluso a sus propios padres, porque a su vez ellos algún tiempo tuvieron esa posibilidad de ser eliminados”.
Indicó que es importante que como sociedad se tenga conciencia de qué es lo que se está sembrando para que después “no tengamos la cara de espanto”, ni que se cuestionen el motivo por el que el tejido social se está destruyendo, ya que “muchas veces nosotros somos causas y cómplices de lo que está pasando”.
Por tal motivo, el obispo invitó a los políticos, educadores, maestros, pastores de la Iglesia y, especialmente, a los jóvenes, a tomar conciencia del valor de la vida. “Porque vemos que ya no son sensibles ante el valor y respeto de la vida misma”.
Refirió que muchas de las bandas criminales tienen campos de adiestramiento y sus lugares de escuela en todo el país, el caso de Jalisco solo es uno de tantos. “No creo que todos los gobernadores no se den cuenta de esta situación que está pasando, todo el mundo lo sabe, pero todos tienen miedo de denunciar, de decir algo por las consecuencias que esto implica”.
Destacó que lo importante es que los adolescentes y jóvenes aprendan el valor de la vida, que respeten su propia vida dejando las adicciones y que respeten la vida de los demás, ya que ellos no son un escalón para poder crecer. “Invitarlos a que recurran al Dios del amor y dejen de darle culto a la muerte, sino más bien hay que dar culto al Dios que da la vida”, concluyó Monseñor Aguilar Ledesma.