Padres de familia refuerzan seguridad escolar con operativo en San Miguel
A través del programa “Escuela Segura”, madres y padres colaboran con Tránsito para proteger a estudiantes y mejorar la movilidad en horarios de entrada y salida.
Andrés Téllez
San Miguel de Allende, Gto.- Cada mañana y cada tarde, cuando suena el timbre de entrada o salida en las escuelas de San Miguel de Allende, se activa una red de cuidado que va más allá de la presencia policial.
Padres y madres de familia, junto con agentes de Tránsito, se han convertido en una pieza clave para mantener entornos escolares más seguros, ordenados y conscientes.
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A través del operativo permanente “Escuela Segura”, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) refuerza la vigilancia y la seguridad vial en los horarios de mayor afluencia en los planteles educativos.
La estrategia no solo busca proteger a niñas, niños y adolescentes, sino también prevenir accidentes y mejorar la movilidad en zonas donde el tránsito suele intensificarse.
Uno de los pilares de este esquema es la participación ciudadana. Madres y padres de familia se integran voluntariamente a las llamadas Patrullas Escolares, una figura que promueve la corresponsabilidad social y la cultura vial.
Desde muy temprano, estas patrullas colaboran en el resguardo de cruces peatonales, orientan a conductores y apoyan para que el ascenso y descenso de estudiantes se realice de manera segura.
El operativo es coordinado por la Comisaría de Tránsito y Vialidad, en conjunto con el área de Cultura Vial y Prevención de Accidentes.
Docentes, directivos y familias coinciden en que la cercanía entre autoridades y ciudadanía genera mayor confianza y conciencia colectiva.
La seguridad escolar deja de ser una tarea exclusiva del gobierno para convertirse en una responsabilidad compartida.
Estas acciones forman parte de la política de seguridad y desarrollo social impulsada por el presidente municipal Mauricio Trejo, la cual prioriza la prevención, la participación ciudadana y el fortalecimiento del tejido social.
En ese sentido, la SSC mantiene el operativo de manera permanente, adaptándolo a las necesidades específicas de cada zona escolar.
El trabajo conjunto entre autoridades y padres de familia demuestra que, cuando se suman voluntades, es posible crear espacios más seguros para quienes más importan: las niñas y los niños.



























