Rinden homenaje a docente que dedicó su vida a la inclusión educativa
María Barrera Morales deja una trayectoria marcada por la inclusión, el servicio y la formación de generaciones de estudiantes con necesidades educativas especiales
Jorge Carmona
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Ingresó al sistema educativo estatal en 1987, iniciando su labor en el municipio de Celaya, dentro de la modalidad de Grupos Integrados.
Originaria de Tarandacuao, desarrolló su vocación en distintos municipios hasta concluir su servicio en Acámbaro, donde consolidó una carrera que combinó trabajo frente a grupo y funciones directivas.
El destino la llevó a la docencia
En entrevista con El Sol del Bajío, la maestra compartió sentirse alegre y contenta de haber cumplido una etapa que definió como una de las más significativas de su vida.
Compartió que su historia profesional no comenzó con la intención de ser maestra; en su juventud aspiraba a estudiar Derecho. Sin embargo, las circunstancias la llevaron al ámbito educativo.
Dijo que ese “destino” se convirtió en pasión. “Con el paso del tiempo, encontré en la Educación Especial no solo una ocupación laboral, sino una misión de vida.
La atención a estudiantes con necesidades específicas me permitió desarrollar sensibilidad, paciencia y una profunda vocación de servicio”.
El respeto hacia los alumnos y sus familias fue una constante en su trayectoria; para ella, la Educación Especial exige entrega total, preparación constante y un alto sentido humano.
Además de su trabajo en el aula, desempeñó funciones de dirección, lo que implicó coordinar equipos, resolver conflictos y acompañar procesos administrativos sin descuidar el enfoque pedagógico.
El sistema educativo requiere nuevas generaciones
Al hacer un balance de su carrera, la maestra Rosa María aseguró sentirse satisfecha y agradecida. “Educación Especial me formó y me dio muchísimo, pero creo que yo también di bastante”.
Su mayor orgullo es haber formado parte de la historia educativa de cientos de estudiantes, acompañándolos en procesos de aprendizaje, integración y desarrollo personal.
Tras cerrar este ciclo, planea disfrutar del tiempo con mayor tranquilidad. Entre sus deseos se encuentra viajar, conocer parte de Europa y recorrer más destinos dentro de México, metas que ahora podrá cumplir con mayor libertad.
Durante la ceremonia de despedida, sus compañeros destacaron su ética profesional, su liderazgo y su calidad humana. La reunión fue más que un acto protocolario: fue un reconocimiento a una vida dedicada al servicio público educativo.
Así concluye la trayectoria profesional de una docente que dedicó 39 años a construir inclusión, empatía y oportunidades desde las aulas.



























