Localmartes, 25 de marzo de 2025
Dulces y chicharrones en peligro: Comerciantes buscan alternativas saludables
La prohibición de la venta de comida chatarra en las escuelas obliga a los vendedores a cambiar su mercancía
Ana Medina

CELAYA, Gto.- Chicharrones, raspados, nieves, algodones y dulces de todo tipo es lo que ofrecen los puestos colocados afuera de los planteles educativos, sin que hasta el momento los comerciantes tengan la certeza de si van a poder seguir vendiendo este tipo de productos una vez que se prohíba la venta de “comida chatarra” en las escuelas este 29 de marzo. Ante esa posibilidad, comerciantes no dudan en cambiar su mercancía por algo saludable, para evitar que sus ventas caigan como es el caso del señor Sergio y la señora Claudia.
A las 12:00 horas, alumnos del Jardín de Niños Margarita Paz Paredes salieron de clases y, en su gran mayoría se dirigió a los puestos que se colocan afuera de la institución para comprar paletas, gomitas, lagrimitas, papas, chicharrones, chilitos y algodón de azúcar. Los papás les comentaban que una parte la podían comer en el camino y el resto hasta después de comer.
De acuerdo con la vendedora de algodón de azúcar, sus ventas son buenas, sin embargo, en caso de que le prohibieran colocarse en el lugar bajarían un 20%. Por su parte, el señor Sergio, quien tiene tres meses vendiendo afuera de la escuela, mencionó que al poder tener una pérdida del 100% en sus ventas y, por ende, dejar de tener su sustento diario, haría un cambio a su negocio, por lo que, dejaría de vender todo tipo de dulces para vender fruta, botellas de agua natural y comida más saludable.

A las 12:30 horas, los alumnos de la escuela primaria Solidaridad comenzaron a salir, la mayoría se fue directamente por las nieves, los chicharrones, paletas, chilitos, papas, chicles, entre otros dulces y de inmediato comenzaban a comérselos mientras caminaban rumbo a sus casas.
De prohibirle poner su negocio afuera de la escuela le quitarían su fuente de trabajo.comerciante Claudia
Al entrevistar a los comerciantes, el señor Rubén quien vende nieve desde hace más de 20 años, refirió que vende su producto en la colonia y en la escuela, por lo que, de prohibirle continuar vendiendo en el lugar, tendría pérdidas del 50%.

La señora Claudia indicó que de prohibirle poner su negocio afuera de la escuela le quitarían su fuente de trabajo, sin embargo, después de pensar un momento, aseguró que lo que podría hacer es cambiar la mercancía de su negocio, por lo que, estaría ofreciendo fruta, ensalada rayada, betabel, zanahoria, entre otros alimentos saludables.
Todos los vendedores coincidieron en estar de acuerdo con la prohibición de la comida chatarra, a pesar de que pueda representar pérdidas económicas para ellos, ya que lo más importante es evitar que las y los niños tengan obesidad y más bien tengan alimentos saludables.