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Análisismiércoles, 18 de marzo de 2026

Bajo El Sol | Los periodistas de ayer (XCIX)

Esta vez me voy a referir a dos periodistas nativos de Aguascalientes que, por circunstancias del destino, hicieron su labor profesional en la Ciudad de México (CDMX).

Se trata de los hermanos Guillermo y Eduardo Mora Tavares, primos hermanos de quien esto escribe, que decidieron realizar su trabajo periodístico en la capital del país, no se conformaron por quedarse en su tierra natal, en la provincia.

Guillermo y Eduardo son hijos del matrimonio formado por Guillermo Mora Barba y Maruca Tavares, ambos ya fallecidos. El primero trabajó durante la mayor parte de su vida laboral en los talleres locales de Ferrocarriles Nacionales de México (Ferronales).

Cuando Memo comenzó a dar muestras de su capacidad, mi padre lo recomendó con don Leandro Martínez Bernal, director general de El Heraldo de Aguascalientes, quien le concedió la oportunidad de trabajar en dicho diario.

Reyes Estrada, quien vino en aquellos lejanos tiempos como enviado especial de Excelsior, observó la capacidad y el espíritu reporteril de Guillermo, trabaron amistad, y el primero le ofreció gestionar su ingreso a Excelsior en la primera oportunidad que se diera.

Comenzó a trabajar en la Extra de Excelsior y también en Ultimas Noticias de Excelsior, no en el diario insignia, pero lo importante era entrar a esa enorme casa editorial.

Después vino el golpe oficial a ese diario que culminó con la salida de Scherer García, de muchos de sus colaboradores entre los que se encontraban editorialistas, articulistas, columnistas, reporteros y fotógrafos.

Semanas después el grupo se dividió, mientras que los que se quedaron con Julio Scherer fundaron la revista Proceso, otros crearon el diario UnomásUno, entre ellos Memo Mora Tavares, y otros más comenzaron a trabajar en La Jornada.

Años después Memo recibió la oferta de trabajar como director de Comunicación Social del Instituto Mexicano del Café, donde permaneció algunos años, luego fue asesor en varias delegaciones capitalinas.

Posteriormente hizo sociedad con el comunicador Abraham Zabludovsky, hijo de Jacobo Zabludovsky, para fundar la revista Época, a todo color y con un diseño novedoso, así como reportajes de impacto.

A pesar de que la revista fue recibida y aceptada por los lectores, con buena circulación, no hubo coincidencias en la política a seguir y de buenas a primeras dejó de circular.

Ahora Memo está retirado del ejercicio periodístico y sigue viviendo en la CDMX.

En cuanto a Eduardo, una vez terminada la preparatoria en el Bachillerato de la UAA, siguió los pasos de su hermano mayor y se fue a la capital del país.

Hace algunos años alcanzó su jubilación, es escritor y poeta, con estudios del instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

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