Culturadomingo, 9 de febrero de 2025
¿Sabías que Aguascalientes tuvo un estanque gigante en esta conocida zona? ¡Te contamos su historia!
En pleno centro de la ciudad de Aguascalientes, existió un estanque, a finales del silgo XVIII
Mariana Murillo

¿Un estanque en pleno centro de la ciudad? Así es, existió uno. Hacia finales del siglo XVIII, se ordenó la construcción de un pequeño cuerpo de agua, pero eran otros tiempos, en los que su localización era en las orillas de la ciudad de Aguascalientes.
Ya que se alimentaba del agua que corría hacia su ubicación, desde distintos puntos de la ciudad, pronto creció y cubrió gran parte de lo que hoy son colonias en el centro del territorio capital. Así, cumplió el propósito para el cual fue creado: almacenar agua y, posteriormente, abastecer las zonas de la ciudad que así lo requirieran, como las huertas del Barrio de San Marcos, y algunas del Barrio de Guadalupe. Para este fin, el estanque contaba con una compuerta, misma que se abría cuando era necesario liberar una parte de su capacidad.
Sus vertientes corrían por calles como avenida Alameda, pues provenían de los manantiales del Ojocaliente; del antiguo Arroyo de los Adoberos, hoy avenida Adolfo López Mateos; así como por las calles que hoy se conocen como José María Arteaga, General Barragán, calle Ignacio Zaragoza, calle Benjamín de la Mora y calle Rivera.

Además de su función primordial, el estanque también fungía como un espacio de reunión social, como zona de convivencia para las familias, pues se dice que se rentaban pequeñas lanchas para que los visitantes remaran y disfrutaran de un paseo; relato que puede constatarse a través de varias fotografías que se encuentran en el Archivo Histórico Municipal de Aguascalientes. Según dichos registros, los señores José Cornejo y José Comuyo, eran los propietarios de las lanchas en alquiler.

Por poco más de un siglo, el Estanque de la Cruz fue un emblema de la ciudad, sin embargo, durante las primeras décadas del siglo XX, era ya más un problema de salud para las personas que habitaban cerca de él; pues además de irse secando poco a poco, se cuenta que se había vuelto en el basurero de algunas personas que depositaban en el estanque varios desechos.
Fue a principios de la década de los cuarenta, cuando el gobierno local ordenó el secado total del estanque, su posterior supresión y acondicionamiento del terreno para convertirlo en zona habitacional. Esa zona es, hoy, el fraccionamiento Primavera.