¿Espinazo del Diablo? Sí, y esta calle en el centro de Aguascalientes guarda más de una historia aterradora
Con este nombre era conocida la pequeña vialidad, ubicad en la zona centro de la ciudad
Mariana Murillo
Sin embargo, no siempre fue así, pues a principios del siglo XIX, los vecinos y otros incautos que transitaban por el lugar, le llamaban El Espinazo del Diablo.
Eso se debe, se supone, a la lúgubre apariencia de la zona; pues dada la época, no había energía eléctrica, las calles no estaban pavimentadas, además de las zonas llanas en donde predominaban los árboles y arbustos.
Entonces, los quienes ahí se encontraban prisioneros, ya sea como forma de fastidiar a los guardias, o por los recursos a los que se recurría para someterlos, emitían tremendos gritos. Esto provocaba terror entre los que caminaban por la zona.
Ella, cansada de lidiar con su hombre y sus malos hábitos, decidió dejarlo en la calle, no sin antes cubrirlo con una manta para que no pasara frio. Con desdén, expresó que la manta era sólo para cubrirle el espinazo a ese pobre diablo.
Como era costumbre en la época, las personas atribuían nombres a las vialidades según su apariencia o por el mote de algún personaje destacado que habitara en ella. Así, comenzaron a referirse a esta callecita, como El Espinazo de Diablo.
Una situación similar es la que dio el nombre de Calle del Infierno, a la que hoy se conoce como Ramón López Velarde; Calle del Terror, a la calle González Saracho; o Calle de las Ánimas, a la calle Valentín Gómez Farías.






























