Finanzasmiércoles, 11 de junio de 2025
Cae lluvia… y también el antojo: así se duplican las ventas de pan en la ciudad
Hasta 50% más pan se vende en días lluviosos, revela César Salado, presidente del GIPAN
Rebeca Aguilera
La lógica es sencilla: si el cielo se nubla y baja la temperatura, se enciende el horno y se acelera el antojo. No solo se trata de caprichos meteorológicos, sino de una conexión cultural donde la lluvia llama al pan, y el pan a la mesa.
Los panaderos se preparan, entonces, como los agricultores: mirando el cielo y afinando el olfato. Si hay nubes, hay esperanza; si hay truenos, hay clientes.



























