De dulces que podían romperte la muela a chocolates y juguetes: así han cambiado los bolos navideños en México
Cuando llega una de las temporadas más favoritas por muchas personas, la emoción por recibir estas bolsitas se vuelve sorprendente
Mariana Murillo
Sin embargo, no siempre fue así. Anteriormente, los bolos sí contenían dulces, unos muy duros, capaces de romperte una muela, conocidos como colaciones; pero también había frutas llenas de vitaminas que, por su dulzura, eran la delicia de todos.
Los bolos también eran conocidos como aguinaldos, pues se volvieron populares, precisamente durante las Misas de Aguinaldo, que eran las celebraciones religiosas que se llevaban a cabo durante la temporada navideña, para hablar sobre la llegada del Mesías al mundo terrenal.
Al final de la misa, se entregaban regalos como frutas y otros aperitivos, no solo como cortesía, sino también como símbolo de gratitud por la provisión recibida durante todo el año.
Es por eso que se regalaban productos de la tierra, del campo, pues en la época de la Colonia, cuando iniciaron estas festividades en México, era principalmente gente que trabajaba la tierra, quienes acudían.
Así, con el paso de los años, los bolos navideños se componían de naranjas y/o mandarinas, de cacahuate, un buen trozo de caña; también galletas betunadas que, aunque sencillas, eran deliciosas, así como las colaciones.
Aunque han sufrido algunas transformaciones, los bolos navideños o aguinaldos siguen siendo un símbolo de alegría, especialmente para los más pequeñitos.




























