La escalofriante historia de Ricardo López, el chico que se obsesionó con la cantante Björk
Mientras muchos fans disfrutaban de los éxitos de la cantante, en alguna parte del mundo había algo aterrador
César González / El Sol del Centro
Si bien esto no representó un problema para Ricardo, el chico continuó con sus estudios, teniendo un objetivo claro: quería convertirse en un famoso artista, por lo que en futuros años pensaba estudiar en alguna escuela de artes.
Para la década de los 90’s, Ricardo y su familia se mudaron a Florida para tratar de empezar otra nueva vida, en la que buscó un trabajo en un negocio de exterminio de plagas junto a su hermano.
Para desahogarse, el chico contó de este secreto a su hermano y un amigo, quienes le dijeron que olvidara esta fascinación y se “buscara” a una mujer real, pero Ricardo no siguió este camino.
Aquella bomba estaba bien fabricada, pues se trataba de un libro con el sello discográfico de Björk, el cual, al abrirse, podía rociar ácido sulfúrico, quitándole la vida a quien lo abriera.
En el transcurso del día, la grabación fue capturando los últimos movimientos del chico, donde se veía a Ricardo comiendo, acomodando objetos y hasta bailando en un aparente estado de esquizofrenia.
Después del incidente, tanto vecinos de Ricardo, sus familiares y fans de Björk quedaron consternados, pues la vida del chico se había deteriorado con el paso del tiempo, llegando a un desenlace que mantiene viva una esencia aterradora.
Cuando Björk fue informada de este intento de ataque, terminó su relación con Goldie y retomó su carrera de manera que el caso de Ricardo López no influyera en su estado de ánimo.




































