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Tendenciasmiércoles, 7 de enero de 2026

“Me salen las fuerzas”: la historia de Lorena, enfermera que convirtió el dolor familiar en vocación de vida

Entre miedos, guardias y ausencias, una enfermera narra cómo la vocación se construye desde el corazón y se sostiene incluso en los días más difíciles

Rebeca Aguilera

“Yo también”, pensó entonces, impulsada por el deseo de poder cuidar a su padre enfermo. Ese fue el inicio de un camino que hoy define su vida.

Para ella, la enfermería no es una labor que cualquiera pueda ejercer sin convicción. Considera que se necesita vocación, preparación mental y una entrega genuina.

En el ámbito familiar, reconoce que el apoyo ha sido fundamental. Aunque no siempre se exprese con palabras, sabe que su esfuerzo es reconocido.

“Se necesita tener una familia que comprenda tu trabajo, tus guardias y la ausencia en días festivos”, explica, consciente de que la vocación también implica renuncias.

Lorena recuerda con claridad su primer uniforme, comprado por su padre (qpd) hace 16 años, cuando ingresó al CBTis. Flaca, con zapatos incómodos y usados, pero profundamente feliz.

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