¿Cómo una tradición religiosa se convirtió en símbolo de lo imposible en México? Así nació el dicho “Ni yendo a bailar a Chalma”
Hoy en día, la frase usa para lo imposible, pero su origen religioso fue resignificado con sarcasmo
Rebeca Aguilera
Bailar en Chalma es símbolo de fe, agradecimiento y transformación personal. Por eso, el giro que ha tomado la frase resulta paradójico: de ser un acto de devoción y esperanza, pasó a significar que ni con eso alcanza.
El dicho comenzó a usarse en la segunda mitad del siglo XX, probablemente en entornos urbanos como una manera irónica de expresar escepticismo.
Y sin embargo, cada año siguen bailando allá miles. Porque aunque el dicho diga lo contrario, en Chalma aún hay quien cree que sí se puede cambiar.




























