¿Por qué los descuentos ya no son exclusivos del Buen Fin? Una tradición mexicana que se convirtió en simples ofertas
La tradición de rematar precios ya no espera a noviembre: vivimos en un país donde cada semana hay promociones para todo
Rebeca Aguilera
Lo que cambió en los últimos años no es el impulso por buscar rebajas, sino la frecuencia: hoy las ofertas no tienen temporada, aparecen todos los días, en cualquier ramo y a cualquier hora.
Especialistas explican que en México se mezclaron dos fuerzas: por un lado, la tradición de regatear, y por el otro, la llegada del comercio electrónico, que convirtió cada día en una oportunidad de compra.
La otra cara es el diseño comercial: los negocios (grandes y pequeños) usan el Buen Fin como pretexto para mover mercancía, reactivar ventas o atraer a nuevos clientes.




























