¿Qué pasa cuando el cáncer se va, pero el miedo se queda? La historia detrás de las heridas que no se ven
Tanatóloga explica las secuelas emocionales y psicológicas que deja el cáncer en las sobrevivientes y el duelo que implica perder una parte del cuerpo
Rebeca Aguilera
Desde su experiencia profesional y personal, afirma que el impacto del cáncer no termina con el tratamiento. Las sobrevivientes enfrentan secuelas físicas y emocionales profundas.
El proceso de mutilación quirúrgica, aunque salva vidas, deja huellas invisibles. La especialista explica que muchas mujeres sienten que pierden feminidad, autoestima o capacidad de disfrutar su vida cotidiana.
Para la especialista, el cáncer es también una pérdida simbólica: de la salud, de la rutina y, muchas veces, del sentido de control.





























