¿Realmente los gatos pueden comer lasaña como Garfield? Esto es lo que dicen los especialistas
Durante años hemos visto a este famoso felino anaranjado hacerlo pero, ¿es posible que sea parte del menú de otros gatos sin tener mayor problema?
Durante años hemos visto a este famoso felino anaranjado hacerlo pero, ¿es posible que sea parte del menú de otros gatos sin tener mayor problema?

César González / El Sol del Centro
Cuando pisas un restaurante, sabes que te estás adentrando a un mundo culinario del que no sabes qué platillo escoger. Encontrarás desde las recetas más simples hasta aquellas que te harán repetir plato no una, sino varias veces. En el caso de los restaurantes mexicanos, es más que evidente que terminarás fascinado por el exquisito sabor de las enchiladas o un plato enorme de pozole.
Pero... No todo en la vida se trata de los manjares que un país como México puede ofrecerle al mundo, ya que también encontrarás establecimientos de comida china o incluso italiana, lo que le dará un toque distinto a tu vida. En el caso de este último ejemplo, no solamente gozarás la variedad de pizzas que hay, sino de platillos como la lasaña o lasagna que te harán felicitar al chef por hacerte feliz en cada bocado.
Si eres de los que le dice NO a este exquisito platillo italiano, sabes que es algo que siempre formará parte de un restaurante, en la cena navideña u otra reunión, y si eres amante de las caricaturas, te darás cuenta que es un platillo que no puede faltar en el menú de uno de los gatos más icónicos de la televisión: Así es, de Garfield.
Con tan solo verlo comer ese exquisito platillo, la curiosidad puede venir en forma de pregunta: ¿Es posible que los gatos puedan comer lasaña en la vida real?

Para empezar, así como cualquier otro animal, el gato es amante del buen comer, por lo que ponerle en frente un platillo elaborado con carne molida (sin importar que sea de res, cerdo u otra más) es despertarle los deseos de devorarlo como si no hubiera un mañana; sin embargo, mucho ojo, ya que hacerlo podría dañar la salud del felino.
Según Rogelio Pérez, estudiante de veterinaria, si un gato come alguna porción de lasaña, puede ser preocupante, ya que no hay que olvidar que este platillo también está elaborado con ajo y cebolla, dos ingredientes que son sumamente tóxicos y que pueden dañar sus glóbulos rojos.

Además, la lasaña está compuesta por queso, salsa de tomate, especias y altos niveles de sal y grasa, ingredientes que no se llevan bien con el sistema digestivo felino, pues no se procesan de forma adecuada, causando síntomas como malestar estomacal, vómitos y diarrea.
Muchas personas que tienen perros o gatos como mascotas piensan que, al ser animales 100% carnívoros, pueden comer lo que sea, pero la realidad es que no. Estamos dañando su salud sin que nos demos cuenta; nada como una dieta saludable acorde a su metabolismoRogelio Pérez, estudiante de veterinaria
Como nadie en el mundo, sabrás que Garfield es un amante empedernido de la lasaña, por lo que muchas veces se crean este tipo de falsos detalles que no se deben aplicar en la vida real, pues es simple ficción. Ahora bien, si tienes un gato como mascota, y vas a preparar lasaña para disfrutarla junto a tu pareja o familia, puedes hacerlo, pero... ¡Procura separar una porción de carne para él!

Es decir, cocina la carne de res o cerdo específicamente para tu michi sin que le agregues especias o ingredientes como el ajo o la cebolla. O bien, si quieres darle un menú diferente, opta por otros alimentos como pollo, pavo o pescado cocidos, ya que estos son ricos en proteínas y taurina, lo que les ayudará a tener un corazón fuerte y una vista increíble.

Si también quieres hacerlo feliz con una lata de atún u otro pescado cocido, puedes hacerlo, pero sé cuidadoso, hazlo en cantidades pequeñas, ya que el exceso puede causar deficiencias de vitamina E. Ahora, tampoco pases de largo los sobres de comida de marcas reconocidas que puedes adquirir en supermercados o tiendas locales, ya que este tipo de alimento está elaborado específicamente para los gatos sin ningún riesgo a nada.
Así que, ahora que lo sabes, si vas a preparar lasaña en casa, vigila mucho que tu michi no se escabulla en algún momento para robarse un trozo del platillo y comérselo a escondidas, pues este manjar italiano puede ser muy peligroso para él. Y Garfield, bueno, ya sabemos que es un gato perezoso y con una personalidad sarcástica que ama la comida, pero solo él es el único gato que puede comer lasaña hasta explotar.
¡No lo olvides!
En comparación con el año pasado, paquetes vacacionales y tours carreteros registrarán un incremento