Taquería El Paisa 1 cierra su sede histórica tras más de medio siglo de tradición
Famosa taqueria”El Paísa 1” cierra sus puertas luego de medio siglo de sabor.
Famosa taqueria”El Paísa 1” cierra sus puertas luego de medio siglo de sabor.

Miguel Martínez
Guanajuato, Gto.— Después de más de 50 años de actividad ininterrumpida, la Taquería El Paisa 1 cerró de manera definitiva su ubicación histórica, un espacio que fue punto de encuentro para generaciones de guanajuatenses y visitantes.
La familia González propietaria de la taquería explicó que la decisión fue difícil dejar, el incremento de la renta al doble, gasto que ya no pudo sostener la empresa.
El último día de servicio fue el domingo 31 de agosto, jornada en la que clientes, amigos y antiguos trabajadores acudieron para despedirse de un lugar que marcó la vida cotidiana de la ciudad.

Desde su apertura, el establecimiento se distinguió por el sabor y la calidad de sus tacos, consolidándose como un referente gastronómico local.
Fue también uno de los primeros en la ciudad en ofrecer tacos de trompo, asados lentamente y coronados con la característica y jugosa rebanada de piña, un detalle que se volvió sello de la casa y que muchos intentaron imitar.
Durante más de cinco décadas, el local no solo ofreció comida, sino también un espacio de convivencia donde familias, estudiantes y turistas compartieron momentos memorables.
Su ubicación, en pleno corazón de Guanajuato, lo convirtió en parada obligada para quienes buscaban una experiencia auténtica y profundamente mexicana.

Decenas de jóvenes aprendieron ahí el oficio, llevando después su sazón y técnica a otros rincones de la ciudad y del país. Muchos de ellos recordaron con orgullo que su formación comenzó entre el aroma del trompo y el calor de la plancha.
Hubo quienes compartieron fotografías antiguas, otros contaron anécdotas familiares y no faltaron los que agradecieron por haber sido parte de su historia personal.
El cierre se sintió como la despedida de un viejo amigo, de esos que siempre recibían con una sonrisa y un taco caliente, el inmueble ocupará un cambio de giro ajeno a la empresa.
Aunque la tradición continúa en El Paisa 2 y en otras sucursales, el primero quedó en la memoria colectiva como un símbolo de fraternidad, sabor y resistencia.
Su nombre seguirá vivo en las conversaciones, en las recetas heredadas y en el corazón de quienes lo hicieron suyo.