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Localdomingo, 13 de julio de 2025

Entre calles, tianguis y costales de croquetas: El camino de Rosaura Duarte contra el abandono animal

En medio del duelo y la depresión, Rosaura encontró consuelo rescatando perros. Hoy cuida a más de 20 en casa y alimenta muchos más en las calles de León, convirtiéndose en un símbolo de lucha y compasión.

Mary Elenne Castro

Ella es tianguista, vive al día, y aun así nunca le falta un costal de croquetas en su camioneta, ni un plato de arroz con pellejos que le regalan en una carnicería para alimentar a decenas de perros.

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Una labor sin respaldo

Lo que yo les digo es: tú los vas a tener, yo te ayudo con lo demás.

Aún así, la indiferencia sigue siendo el mayor obstáculo. En colonias como Las Joyas, Las Hilamas y La Esmeralda, el abandono de perros sigue siendo constante ante la gran cantidad de mascotas que se encuentran en la calle.

Vas manejando y en todo el camino ves perros con sarna, flacos, embarazadas. A veces ni quiero voltear”, contó.

En ocasiones, para Rosaura denunciar no siempre es opción: “A veces veo perros en azoteas, amarrados, y me da pesar denunciarlos porque si se los llevan, ¿qué será de ellos? Prefiero hablar con la gente, aunque a veces nos insulten”.

Para Rosaura hay una solución clara: multas reales y campañas permanentes de esterilización

A la gente le duele el bolsillo. Si hubiera sanciones reales por maltrato o abandono, otro gallo cantaría. Pero las reglas están solo en papel.

Una batalla que no termina

Rosaura ha rescatado decenas, quizá cientos de perros. No lleva la cuenta.

No sé cómo le hago, pero salgo. Salgo adelante. Dios nos bendice”, comentó mientras relató cómo fue hasta San Juan de los Lagos para recuperar unos perros que una persona dejó en ese sitio durante una peregrinación. 

Me dijeron, me fui, los busqué, los traje de regreso. Una rescatista de allá me los entregó. Porque sí, también allá dejé legado. Dejé casitas, esterilizaciones. Donde voy, dejo algo.

La suya no es una labor que busca reconocimiento. Es una misión. Una entrega. Una historia de amor a los seres que más sufren en silencio. 

La gente ve a los perros como objetos, como cosas que pueden tirar cuando ya no les sirven. Para mí, no. Para mí, son familia. Y mientras tenga fuerza, seguiré luchando por ellos”, concluyó.

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