Miedo, redadas y resistencia desde la comunidad migrante de Guanajuato en Estados Unidos
La Asociación Guanajuatense del Estado de Texas señala que hay tácticas agresivas y detenciones indiscriminadas durante las redadas migratorias en Los Ángeles, California.
Mary Elenne Castro
Mi mamá está allá...
“Mi mamá está allá, fue a visitar a mis hermanas justo en una de las ciudades donde se llevaron a cabo las redadas”, relató Lolita, integrante de la Asociación Guanajuatense del Estado de Texas.
Aunque actualmente reside en Texas desde el año 2017, su corazón sigue atado a California, donde vivió desde que migró a Estados Unidos en 1992.
Casi toda mi comunidad de San Francisco del Rincón vive allá. Aunque estoy acá, andamos con el Jesús en la boca. Se está saliendo de control.
La preocupación la ha movilizado. Lolita se alistó para asistir a una protesta pacífica frente a la Corte de San Antonio, Texas.
Lo hace junto a una compañera de Salamanca, también guanajuatense, con la intención de alzar la voz por quienes no pueden hacerlo por temor a ser detenidos.
“Quienes tenemos un estatus migratorio regular debemos usarlo con responsabilidad y apoyar a los que llevan décadas acá, trabajando, formando familias y sin haber podido regularizarse”, afirmó.
Promesas rotas
“Prometieron enfocarse solo en criminales. Eso dijeron, que solo iban por los que tuvieran crímenes graves… pero no es así. Están agarrando parejo”.
La reciente orden presidencial de desplegar a 2,000 elementos de la Guardia Nacional ha encendido aún más las alarmas entre la comunidad migrante.
“Pedimos que quienes se manifiesten lo hagan de forma pacífica, sin enfrentamientos. Las autoridades, en muchos casos, buscan provocar para generar caos”, advirtió.
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Condiciones inhumanas y derechos vulnerados
Hasta ahora, Lolita no conoce a un familiar directo que haya sido detenido, pero sí ha recibido reportes sobre las condiciones en los centros de detención.
“Los tienen en lugares saturados, tirados en el piso, con solo una manta térmica. La comida y el trato que reciben ahí adentro es inhumano”, afirmó.
También denunció el uso innecesario de fuerza al momento de las detenciones: “Los tiran al piso, los esposan… no debería ser así.”
Aunque al principio pensaba que las autoridades estaban actuando dentro del marco legal, ahora teme que los abusos escalen.
Me temo que vamos a empezar a ver más violaciones de derechos civiles. Esto ya se está saliendo de control.
Falta de apoyo institucional
En contraste con la respuesta ciudadana y comunitaria, Lolita lamentó la ausencia del gobierno de Guanajuato.
Comunidad que se apoya y busca sobrevivir
Pese al miedo, Lolita reconoció que han encontrado apoyo, no solo entre migrantes mexicanos y guanajuatenses, sino también en algunos sectores de la comunidad anglosajona.
“Sobre todo empleadores que tienen muchos trabajadores hispanos. Se están quedando sin empleados porque muchos ya no se presentan por miedo”, explicó.
Hizo un llamado también a los familiares que están en Guanajuato a ser parte del apoyo.
“Que hablen con sus seres queridos acá, que les digan que busquen organizaciones, que se informen. El apoyo moral también es muy importante.”
Lolita Aviña resumió en una frase la angustia de quienes como ella, han construido una vida entera en Estados Unidos:
Aun así, su compromiso con la justicia, con su comunidad y con la dignidad humana permanece intacto.






















