Del desperdicio a la exportación, así es cómo Okumé transforma residuos en arte mexicano
Desde Irapuato, Okumé transformó sobrantes de madera, acrílico y metal en piezas artesanales sustentables que ya se exportan a Estados Unidos y Suecia
Mary Elenne Castro Mares
Grupo Idea y el surgimiento de Okumé
Adriana Álvarez, representante de Grupo Idea y de la marca Okumé, explicó que su empresa tiene 30 años en el mercado y se dedica al diseño y fabricación de todo tipo de letreros, señalética, anuncios y mobiliario.
Durante la producción sobraban materiales como acrílicos, madera y metales que antes se consideraban desperdicio.
Estos recuerdos la motivaron a seguir experimentando con otros objetos como estrellas, esferas y coronas, reutilizando los sobrantes de producción.
“Para ese evento hice como unas 40 piezas… pensaba que si no se vendían, los podía poner en el baño, en la sala o dárselos a mi mamá y a mis hermanos. Pero se vendió todo en tres horas”, contó.
El trabajo de Okumé llamó la atención de la Procuraduría del Medio Ambiente de Guanajuato, que le encargó piezas para reconocimientos a empresas con buenas prácticas ambientales.
Cada pieza se realiza con madera sustentable en múltiples capas, con pintura, entintado y lijado que generan un efecto tridimensional.
La primera gran oportunidad internacional llegó con apoyo de COFOCE, al vincularla con un comprador en Estados Unidos.
“Es nuestro eslogan: Okumé, amor en forma de artesanía. El trabajo bonito de estas piezas es que se hacen con amor y corazón”, concluyó Adriana Álvarez.




























