Hugo, el guardián de las almas del Panteón San Nicolás, en León
En el panteón San Nicolás, el mural del Gato Panteonero y el gato real Hugo se han convertido en íconos entre los visitantes, representando guardianes que protegen las almas y acompañan a los visitantes durante la tradición del Día de Muertos
Rosario Horta
El primero es el Gato Panteonero, un mural hecho por el artista urbano Dante Leonel “Monstruo”, quien se inspiró en su gato Pelucha.
Hugo, un gato color naranja
Dicen que es un gato guardián que merodea el panteón en compañía de dos de sus hermanos y otros gatos que hicieron del cementerio su hogar.
“Por la noche, los gatos se reúnen en la entrada del panteón y en la oscuridad sus ojos brillantes resaltan”, mencionó un empleado del lugar.
Hugo es un gato que no se deja acariciar; sin embargo, le gusta convivir con la gente y se acerca cuando traen comida.
Su lugar favorito es el jardín junto a las oficinas, pero todo el día camina entre las tumbas y le gusta jugar y revolcarse en la tierra.
En diferentes culturas, los gatos han tenido diversos significados.
En Egipto, los hombres crearon simbolismos y veneración hacia los gatos. Existen templos dedicados a la diosa Bastet, guardiana de los hogares, protectora contra enfermedades y compañera de las mujeres.
El budismo tenía un particular aprecio por los gatos, gracias a su capacidad para meditar y alejar a los malos espíritus.
En China, los gatos están asociados con el amor, la paz, la protección y la fortuna. En la actualidad, son mascotas preferidas por las mujeres.
En Japón, los gatos estuvieron asociados con la buena fortuna y la protección del hogar.
























