Ana, la joven que convirtió un pay de queso en un proyecto de vida en el corazón de Guanajuato
Ana, una joven guanajuatense que comenzó a vender pay de queso desde su casa con una batidora prestada, transformó una receta familiar en un emprendimiento que hoy llega a cafeterías, turistas y colonias enteras
Miguel Martínez
“La gente empezó a pedirlo sin que yo lo ofreciera. Ahí supe que tenía algo especial”, recuerda con una sonrisa tímida.
De boca en boca
“Empecé con una batidora prestada y un horno que fallaba. No había excusas, solo ganas”, confiesa.
Su sueño ahora es abrir un pequeño local en el centro, un espacio donde no solo venda postres, sino donde otros jóvenes puedan aprender lo que ella ha descubierto: que a veces un emprendimiento nace de algo simple, cotidiano y profundamente personal.
“Si mi historia le sirve a alguien, es para recordar que todo empieza con un primer intento. Este fue el mío”, expresa.

























