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Localjueves, 18 de septiembre de 2025

Pozos del Fraile: De los ojos de un sacerdote a un lugar olvidado

La leyenda cuenta Padre Juan de Cuenca tras ser atacado por un indio chichimeca, fue arrebatado de sus ojos azules que al ser arrojados al suelo nacieron dos brotes de agua 

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Rosario Horta

Las acciones de mantenimiento consistieron en retirar la herrería, demoler los muros y balaustrada de tabique (barandilla formada por pequeñas columnas) que estaban alrededor de los tanques de agua.

También se colocó una protección de herrería y se colocó pavimento con un nuevo diseño así como mobiliario urbano y el mantenimiento a la jardinería.

Esta infraestructura y su historia nacieron en los tiempos de la colonización y las nuevas generaciones no les interesa, es más hasta vienen a lanzar basura”, explicó.

El señor de 74 años mencionó que en esta temporada de lluvia, la tierra suele salirse de las jardineras debido a su inclinación y por esta razón no se pueden colocar otro tipo de plantas para darle otra vista al lugar.

A parte, la remodelación a mi parecer le faltó porque no se pueden plantar otro tipo de vegetación porque se sale de las jardineras por su inclinación”.

El Sol de León pudo observar que estos pozos se encuentran llenos de basura porque no son valorados por los leoneses, de hecho personas que pasan por la zona desconocen su historia y el sentido que tiene para la ciudad.

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Un vestigio de una ciudad

De acuerdo al Archivo Histórico de León, el agua de los Pozos del Fraile era cristalina y calmó la sed de los habitantes de la Villa de León.

Hoy en día este monumento histórico no es valorado, sin embargo, demuestra cómo era el sistema de agua, familias acudían con sus cántaros para abastecerse del líquido ya que se encontraba al aire libre.

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La Leyenda de Los Pozos del Fraile

El padre Juan estaba preocupado por la incansable guerra chichimeca y se dirigió al territorio gobernado por los indios nativos, ahí el Padre Cuenca fue atacado con piedras y lanzas atravesando su cuerpo.

Después de caer al suelo, uno de sus atacantes se acercó para escuchar su último aliento pero al girarlo el azul de sus ojos lo dejó tan impactado que tomó un cuchillo y los extrajo. El nativo arrojó sus ojos y se marchó.

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