Entre la melancolía y la tradición: un viaje sonoro del siglo XX en el Auditorio Mateo Herrera
La Temporada de Música de Cámara 2025 recibió al Cuarteto León para interpretar el Cuarteto No. 3 de Shostakovich y la Suite Kirguisa de Muratbek Begaliev, combinando tradición folclórica y modernidad en un programa único
Mary Elenne Castro Mares
Entre el lirismo desgarrado de Shostakovich y la vitalidad folclórica de la Suite Kirguisa de Begaliev, el público vivió un concierto donde la música osciló entre la herida histórica y la voz profunda de la tradición.
El concierto formó parte de los proyectos seleccionados en la primera Convocatoria de la Temporada de Música de Cámara 2025, iniciativa que impulsa nuevas voces, repertorios y agrupaciones en la escena local.
Shostakovich: un cuarteto que respira angustia, memoria y contradicción
Estrenado el 16 de diciembre de ese mismo año por el Cuarteto Beethoven, a quienes el compositor dedicó la pieza, el cuarteto está considerado como una de sus obras más emotivas y complejas.
Solo una vez vimos a Shostakovich visiblemente afectado por su propia música”, recordó.
“Tocamos todo el cuarteto; cuando terminamos, él se quedó quieto, como un pájaro herido, con lágrimas corriendo por su rostro”. Una escena que revela la hondura emocional y autobiográfica contenida en esta obra.
Suite Kirguisa: identidad, memoria y modernidad desde Asia Central
Improvisación, el primer movimiento, abre con un carácter libre, evocador, que remite al sonido de los instrumentos tradicionales kirguises, trasladados aquí al universo del cuarteto de cuerdas.
Melodía (Kyuu) ofrece un canto lírico, expansivo, donde la tradición modal se vuelve protagonista.
Un sueño (Arman) explora texturas más íntimas, suspendidas en una atmósfera contemplativa.
Lamento (Koshok) cierra la suite con una expresividad profunda, teñida de nostalgia y dramatismo, en un diálogo que oscila entre la tensión y el sosiego.
Con una duración aproximada de 25 minutos, la suite mostró un repertorio poco habitual en los escenarios mexicanos y permitió al público entrar en un territorio musical donde lo ancestral convive con lo contemporáneo sin perder autenticidad.

























