El ajolote cuenta con un hogar en Guanajuato: Comunidad y compromiso por su conservación
En el país, se consolida un modelo integral de protección del ajolote del altiplano. Un laboratorio, santuario, educación ambiental y un modelo de economía social dan forma al proyecto impulsado por Villa Atl.
Mary E. Castro
En lo profundo de los bosques mexicanos, lejos del bullicio urbano, una pequeña criatura ancestral lucha por sobrevivir.
Un santuario con corazón joven
De ahí, pasan a un estanque de preliberación y, finalmente, a cuerpos de agua donde son reintegrados a su hábitat.
Guanajuato: tierra fértil para el ajolote
La meta es clara: replicar el modelo de conservación en Guanajuato.
A pesar de la evidencia científica, no existe actualmente ninguna UMA en Guanajuato dedicada al ajolote del altiplano, por lo que Hugo consideró la urgencia de actuar antes de que estas poblaciones desaparezcan.
La visión incluye integrar a las comunidades cercanas a los cuerpos de agua, brindándoles herramientas para crear empresas de economía social.
Educación, cultura y conservación
“No se puede proteger lo que no se conoce”, dijo Hugo, seguro de que el primer paso para salvar al ajolote es enamorarse de su historia y su simbolismo.
El poder de los pequeños gestos
El ajolote, un tesoro biológico
A pesar del riesgo, el ajolote sigue siendo un emblema nacional. No solo forma parte de la cosmovisión mexica, sino que también aparece en billetes, libros escolares y campañas de conservación.
































