“El combate sin tregua”, verbigracia, de derRocha Moya, sigue por las periferias de Sinaloa con el sentido social del gobierno central estatal, descentralizado y ondeado, desde el norte al sur, lamentándose lamentablemente patético, no alcanzándole, para la fama y la fortuna, la gloria y el infierno (de y para) los sinaloenses que son los muertos, los feminicidios, los niñ@s y los desaparecidos.
L@s sinaloenses y los mexicanos, en el país de las sombras espectrales, haciendo de la tradición la fiesta con el turismo cultural espectacular y la costumbre que ha a-normalizado la violencia y la criminalidad, solemos al sol y a la sombra, de sernos y hacernos el consumismo de nosotros mismos con la comercialización de la información, la estupidez y la imbecilidad en las redes social, dejando de ser y de hacer la condición humana en el ser humano más que los estereotipos de una supuesta originalidad y autenticidad de ser y de hacer un hombre y una mujer libres de ser y hacer lo que quieran, lo que para alguien es lo siguiente: “Vivimos en un tiempo que tiende a marginar la muerte como si en ese apartar de la vista, esta dejara de existir”.
Somos la gente y los demás, los otros y nosotros los que libres nos expresamos con la ética cínica y la moral hipócrita, la indiferencia y la indolencia sociales, desde los gobernantes a los gobernados con la revolución de las conciencias y el humanismo mexicano de la guía ética y la cartilla moral del ex estado-Obrador al Estado-Yo Claudia, acumulando la riqueza en la corrupción y la impunidad y dispersando la pobreza en la salud de la enfermedad y en la educación de la formación, el empleo y el supersalario mínimo ante lo alto de la canasta básica y la alimentación en las tiendas de conveniencia, la producción, la autosuficiencia y la soberanía alimentaria, el pescador arando en la tierra, el agricultor pescando en el mar, el ganadero ordenándole a la vaca flaca de la sequía para los quesos secos y los mineros en la carbonización de la vida subterránea en el país de las sombras espectrales, siendo y haciendo de la democracia el tiro de gracia con la desgracia en la violencia y la criminalidad de la administración gubernamental en lo, sobrehumanamente, inhumano, (de y para) los sinaloenses-mexicanos, en el combate sin tregua, en el país de las sombras espectrales.