Después del rigor militar de Israel, el rigor mortis de Palestina en la Franja de Gaza con el cese al fuego que USA mantuvo en alto y atizándolo con armas al ejército israelí para “defenderse” de Hamás y liberar a los rehenes y dejar a los gazatíes-palestinos como escombros humanos bajo los escombros materiales de Gaza, es el genocidio de la Nakba-Palestina, recordándole Netanyahu lo que Hitler le hizo a los judíos con la Shoah del holocausto nazi.
Para qué los números si son los nombres de hombres, mujeres, ancian@s y niñ@s gazatíes-palestin@s, si el Estado Sionista Israelí y Netanyahu contra Hamás-Hezbolá, pasando de la ofensa a la defensa, Biden abrazó a Netanyahu, la guerra no ha sido por rescatar a los rehenes israelíes y sí ha sido para destruir a los palestinos y no dejar piedra sobre piedra nada de nadie y de alguien como un gazatíe: serán menos los rehenes israelíes aparecidos y serán más los gazatíes-palestinos desaparecidos, de manera sobrehumana e inhumanamente que USA y la Comunidad Internacional dejaron hacer al protectorado del Estado Sionista de Israel, haber-a ver qué se le hace al “hijo de perra” que Jeffrey D. Sachs así lo llamó y si USA acepta lo de hijo de perra es porque Netanyahu es su hijo de puta en Medio Oriente, donde el padre de la Democrazy-Made in Trump, haber-a ver quién le ladra a quién, acusando el escritor y periodista Gideon Levy a Netanyahu y al Estado Sionista de “Israel y la traición a la memoria de Auschwitz”, secundándolo Michael Oren con “El acuerdo de los rehenes es el precio de los fracasos de Israel”, regresando a las cámaras de gas y a los túneles con los huesos cardios, los corazones y las memorias de Mein Kampf de Hitler y de Netanyahu que para Trump es My Fight beatiful and wonderful.
Habitando y mandando Trump en el mundo de las sombras espectrales es oscuro en sus intenciones y claro en sus ejecuciones, pasando de lo impredecible a lo decible con altos decibeles en sus tormentas de lodo, mierda y sangre, pues de factótum tiene el color blanco del pálido rojo al amarillo encendido, los labios como si chupara un pirulí al hablar y las manitas gorditas que las trae desde la infancia de la crianza a la senilidad de un macho acomplejado que se da el valor de hurgarle, a las mujeres, las bolsas por dentro, y a los hombres autoritarios como Putin le atrae su fuerza de carácter brut@ y temerari@, abrazándole en aquellas fiestas en el Palacio de Invierno con mujeres, tragos, música y sentir en cada abrazo que se corría por los pantalones y meándose sobre las mujeres desnudas alrededor de su fálico Trump que no era Pedro El Grande y si el chapo de Putin.