Operación Merary
La que se armó este domingo entre los integrantes del tanguistas de la Juárez, quienes fueron informados, de manera “cortés” por inspectores de Oficialía Mayor del Ayuntamiento, que debían liberar sus espacios en la explanada contigua a la iglesia quesque porque habría un evento de “pipa de guante”.
Sin más, aceptaron la “sugerencia”, pero ¡oh my God! Se trataba de un evento de Morena para afiliar a personas en el puerto.
De inmediato los locatarios, como si no supieran esas artes, pegaron el grito en el cielo porque les acortaron su jornada laboral.
Estos comerciantes, ligados al ex alcalde Fernando Pucheta Sánchez, a resumidas cuentas, a un PRI inexistente, se montaron en las redes sociales para hacer un escándalo que solo hizo ruido entre ellos y la doñita que vende ‘chescos’ a la vuelta del tianguis.
El reclamo vino en varios tonos, pero lo que llama la atención es que un espacio público donde el PRI sabía moverse, también le haya sido arrebatado.
Y dirán: “es que el gobierno ya es morenista”. ¡Sí papá! Desde 2018 ¿y apenas se dan cuenta?
Esto confirma que no alcanzaron a apuntar la placa del trolebús cuando les pasó por encima en 20168, 2021 y 2024.
Esto confirma que Morena es el PRI “renacido”, con sus mismas quejas y sus propias furias, pero con una base social más amplia vía los programas sociales, que hacen ver al lopezobradorismo como un “rockstar”.
Sin embargo, no solo es Merary la buena de esta película, lo es también el poder local de Estrella Palacios, quien a través de dependencias como Oficialía Mayor tiene bajo control al ambulantaje y al comercio semifijo mediante los permisos para vender en la vía pública.
La coerción, pues, a la orden del día: no cumples, va tu castigo, así se arreglan las cosas.
Lo que no se vio, dicen, diiiiiicen, fue el refresco y la torta…













