Los operadores de servicios turísticos “se juegan la vida” de los usuarios.
El Capitán de Puerto lo ha dicho, los equipos están bien, pero son ellos quienes no acatan las recomendaciones de lo que ofertan, lo que puede desencadenar cosas malas.
No se trata de “quemar” a nadie, pero en cuestión de reglamentos y seguridad física, las recomendaciones se deben cumplir al pie de la letra o gente puede salir lastimada.
Un paseo desde el aire para contemplar la bahía mazatleca es una de las experiencias más majestuosas que existen.
Pero los usuarios deben tener la certeza de que el operador de los paracaídas sigue cada una de las indicaciones.
En los años recientes se han documentado accidentes con desenlaces fatales en este tipo de atracciones.
En el caso de los catamaranes es igual.
En los últimos años hemos sido testigos de incendios en plena bahía o descomposturas de motores, que tardan horas para remolcar a tierra firme a embarcaciones.
El turismo viene a desestresarse, no a asuntarse, por eso los prestadores de servicios se deben poner las pilas y ofrecer servicios seguros, de lo contrario la mala imagen pegará duro al puerto.
Operativo, ¿prematuro?
Este lunes arrancó en Mazatlán el operativo de seguridad de Semana Santa, que al igual que el del Carnaval tuvo días previos convulsos.
Si llegase a ocurrir algo de alto impacto esta semana, posiblemente no se cuente, ya que oficialmente hasta la próxima semana serán los Días Santos. En la trampa está el detalle fino de las cosas.