Si no son grupos armados, ¿qué son?
El Estado mexicano desde septiembre pasado libra en Sinaloa batallas intensas, y tal parece que cada vez más prolongadas contra el cártel de Sinaloa, que ha reforzado sus capacidades bélicas por una pugna interna.
Y Mazatlán no ha escapado a ese escenario de guerra que se libra en el centro del estado.
El puerto, para desgracia de sus ciudadanos, se ha convertido en una “ciudad refugio” de estos grupos criminales, que salen de sus escondrijos para ubicar grupos antagónicos, reventar pisos francos (casas de seguridad), y en ocasiones, toparse con las autoridades, enfrentarse a ellas, con bajas en ambos bandos.
El titular de la SSPM de Mazatlán, Jaime Othoniel Barrón Valdez, dijo que en Mazatlán no operan grupos criminales, y que hechos como el del domingo, donde militares persiguieron a un grupo de civiles armados y éstos les arrojaron ponchallantas, son hechos aislados.
Aislados o no, esas tácticas son similares a las empleadas por los civiles armados en la zona de Culiacán, donde cuando un grupo se siente perseguido por la autoridad o los contras, les arrojan ponchallantas para cubrir su retirada.
Con estas acciones los grupos delincunciales que operan en el estado se ganaron la denominación de organizaciones terroristas por parte del gobierno estadounidense, con todo lo que esto signifique.
Por eso la respuesta del Secretario de Seguridad Pública de Mazatlán de que en el puerto no operan grupos criminales.
Los ataques no son frecuentes, pero cuando ocurren la percepción ciudadana es de que las autoridades no tienen el control.
Por más esfuerzos que se hagan para combatir a la delincuencia, la gente se quede con la imagen de que lo ocurre en el puerto.
La seguridad ciudadana es lo más importante en una sociedad, y se eso se descuida todo se viene abajo.















